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Recursos didácticos,proyectos,imágenes,contenidos teóricos pedagógicos ,del Trayecto pre-profesional de la escuela especial Nº 502 de la ciudad de Comandante Nicanor Otamendi,integración,diversidad,CATDI ( Centro de Atención Temprana y Desarrollo Infantil ),diferentes ciclos y CFI (Centro de Formación Integral)

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jueves, 25 de marzo de 2010

secuencia "creando historias"

taller de cuentos y fomento a la lectura

Taller de creación de cuentos y animación a la lectura “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”. Madre Teresa de Calcuta. La invitación es ser “gota de agua literaria”, humilde pero constante, que colabore a formar: niños lectores sensibles y críticos. Quienes puedan expresarse, cambiar opiniones, contar emociones, elegir buena lectura.

Diagnóstico El tiempo en el aula para el momento literario es cada vez es menor. Los niños no leen, otros medios otorgan el divertimento: la computadora, televisión, juegos electrónicos.
Se ha perdido el hábito de leer por placer. Los adultos no tienen tiempo de leerles o narrarles un relato. Muchos niños no tienen acceso a un libro si no es intermediario el docente y el colegio. La biblioteca es considerada como un lugar aburrido. Imposibilidad de niños y adultos de disfrutar momentos de silencio e intimidad con la lectura. Desconocimiento de los adultos de autores apropiados para niños.

Caracterización :Este proyecto parte del deseo de “descubrir” la literatura con los niños, el arte literario,”apropiarse de los cuentos”, explorarlos sensiblemente y caminar.

Fundamentación :El hombre es un ser capaz de amar, desear, actuar y pensar. De comunicarse y trascender. Es capaz de participar y crear con libertad, de transformar técnica y artísticamente la realidad, de reconocer valores que lo proyectan más allá de sí mismo. Son estas capacidades las que definen al hombre como persona. Su principal herramienta para adaptarse al mundo es la inteligencia, a través de ella, el hombre es capaz de plantearse y resolver problemas. Hay una gran diversidad de respuestas para un mismo planteo. Pues, son diferentes los hombres, los pueblos y los tiempos. Esta característica nos hace reconocer la creatividad del ser humano. Porque con cada resolución observamos que esa no es la única posible. Sino que, hay infinidad de variantes tan válidas cómo la nuestra o de la cultura a la que pertenecemos. “Las funciones esenciales de la inteligencia consisten en comprender e inventar” (1) Las artes son intrínsecamente valiosas para la humanidad. Son caminos hacia el conocimiento. El acto creador que se genera de una necesidad interna, se transforma en un medio de comunicación y en deseo de crear para los otros. Los niños descubren que sus actos pueden dejar huellas: el movimiento con su cuerpo, el pincel con la témpera, las canciones con su voz, la palabra, diciendo, expresando. Descubre así sus posibilidades de trascender, transformar y transformarse. “El uso total de la palabra para todos” (crear con la palabra)-Giani Rodari (1979). ”Yo espero que estas páginas puedan ser igualmente útiles a quién cree en la necesidad de que la imaginación ocupe un lugar en la educación; a quién tiene confianza en la creatividad infantil; a quién conoce el valor de la liberación que puede tener la palabra. “El uso total de la palabra para todos” me parece un buen lema, de bello sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”.
Entonces, como dice Rodari: “hagamos que la imaginación tenga un lugar en la educación”. En un taller de cuentos semanal en dónde niños y adultos disfruten “volver a las fuentes, al cuento leído o narrado, a la creatividad con la palabra”. Así cómo, en la época medieval era el juglar el encargado de llevar la diversión y el momento mágico a los adultos; y los niños, pasivamente (o escondidos) disfrutaban de dicha actividad; podemos, hoy, transformarnos y transformar a otros adultos(padres, abuelos, hermanos, equipo directivo, personal de maestranza, administrativos) en juglares modernos, pero con la diferencia de llevar en nuestra maleta artística “los cuentos” y “los autores” para niños, logrando así, un momento placentero creativo y de trabajo.
“Taller” es: un espacio en dónde hay una producción, se hacen cosas. En este caso: se imagina, se escucha, se comparte una narración, se crean personajes, se vivencia cada parte del cuento, se inventan historias. Y debe estar centrado en la elaboración de un objeto con sentido social, ¿no es acaso un objeto con sentido social el cuento? Es importante enseñarle a los niños a: escuchar, calmarse, vivenciar a través de la palabra una imagen interna, recrear en su mundo interior y con sus saberes previos las dificultades, alegrías y momentos del relato y así enriquecer su propia vida.
Todos los niños son seducidos por las historias, hasta el más inquieto se tranquiliza. Es muy sencillo:”depende de la emoción que transmitamos al contarlas”. El amor por los cuentos y la lectura se enciende en los niños por influjo de adultos que viven y aman la literatura. En la medida que padres y docentes logremos que: “el momento del cuento sea especialmente esperado por los niños”. Será, el primer eslabón de esta cadena de futuros lectores, amantes de las historias, los libros y los autores. Narrar o leer un cuento se convertirá en una experiencia: Formativa (la literatura enseña por sí misma porque es arte) placentera por excelencia y afectiva.

Objetivos (para el niño)
• Acercarse espontánea y placenteramente al libro de cuentos.
• Ser capaz de disfrutar el mundo imaginario de la literatura.
• Utilizar la palabra como herramienta creativa, iniciándose en el reconocimiento de los recursos significativos (imágenes y metáforas) en la creación de cuentos.
• Expresar sus emociones, ideas, pensamientos y puntos de vista.
• Reconocer autores de literatura infantil.
• Valorar el trabajo del artista (autor).
• Estimar la lectura como fuente de placer recreación y transmisión de la cultura.
• Iniciarse en la lectura leyendo.
• Aprendan a narrar un cuento conocido o las partes que le resultaron más significativas.
• Comprendan a través de la entonación del hablante (o del lector)y del nivel de lengua utilizado, las diferentes intenciones comunicativas.

Objetivos (para docentes y padres)
1. Buscar textos que no nacieron con la intención de enseñar a leer, sino para ser leídos.
2. Contextualizar y ampliar conocimientos en el área de la literatura.
3. Recuperar la lectura diaria de literatura.
4. Formar lectores de textos bellos.
5. Ser mediador entre este arte y los niños.
6. Elegir buena literatura.
7. Favorecer la actividad recreando la sala en un lugar adecuado y acogedor.
8. Narrar con profesionalidad, permitiendo con su relato expresivo el entusiasmo de los oyentes
9. Tener continuidad didáctica áulica .

Destinatarios Niños del trayecto pre-profesional de Economia Domestica. Docentes. Padres.
Recursos :Espacio (aula, biblioteca) para crear momentos de expresión corporal y relajación, libros, música, láminas, hojas, lápices, tijeras, plásticola, revistas.

Cronograma de ejecución y actividades:
Un taller semanal de 60 minutos de duración que se dividirá en tres momentos:
a) Narración o lectura de un cuento. Serán 30 cuentos seleccionados, se trabajará la narración oral y la lectura. Los cuentos tradicionales, cuentos realistas, fantasiosos, fábulas y leyendas de tradición oral. La docente será la encargada de contarlos o leerlos, como también de invitar familiares, personal de la institución a narrar un cuento.
b) Trabajo creativo. En este momento se “desglosa” el cuento, se desarma su estructura y se juega con cada parte, para luego, “desandar” ese camino y “armarlo” nuevamente. Con la convicción de haber sentido, comprendido e internalizado los diferentes momentos del cuento, con plena seguridad y entusiasmo. Como si fuera una obra musical se formará de partes que luego integrarán un todo.
Realizarán: Creación de personajes Creación de lugares y tiempos Creación de conflictos Creación de finales Creación de cuentos .
c) Momento de biblioteca. Individual: cada participante tendrá acceso a la biblioteca Grupal: Aquí se incentivará observar la forma, el tamaño, las partes de los libros, los cuidados al manipularlos. La importancia de tener una biblioteca y textos literarios. Autores, Se hará referencia de autores argentinos y extranjeros.
Los contenidos que se desarrollaran en estas actividades son: Comunicación oral ,literatura ,manifestaciones literarias de tradición oral o de autor: en prosa en verso; lírica, narrativa. La narración. Comprensión en el nivel de apreciación. Lo real y lo imaginario. Interrelación y diferenciación. Narración a partir de imágenes. Obras narrativas según distintos formatos. Escucha y renarración. La dramatización de situaciones ficcionales. La producción de situaciones ficticias en las que se desempeñan roles diferentes. Literatura oral tradicional La lengua oral La lengua como instrumento de identidad. La lengua como elemento socializador. Escucha y comprensión en discursos orales. La conversación La descripción de situaciones y objetos Los cambios de turno en el uso de la palabra. Interpretación de textos ficcionales. La argumentación. Opiniones. Comunicación escrita: leer – escribir Las partes de un libro. Reconocimiento. Aspectos lingüísticos del texto: Fonológico. Entonación. Semántico: significación de las palabras. La lectura La lectura generadora de placer. Posibilidades recreativas de la lectura. La lectura como medio de transmisión de información y de cultura. Lectura de imágenes. Construcción de significados y secuencias. Pertinencia de la información. Búsqueda y selección de la información en diccionarios, libros de cuentos. Secuencia lógica y /o cronológica; situaciones principales; intencionalidad de la información (en textos literarios). La narrativa: personajes, trama, conflictos, resolución. La construcción de significados y de opiniones sobre comportamiento de personajes en situaciones ficticias Campo tecnológico Uso de la biblioteca escolar. Materiales de lectura construidos en el aula.
Formación ética El respeto por los valores democráticos: solidaridad, tolerancia, cooperación, libertad, justicia, igualdad, respeto a las normas sociales, honestidad.(cuentos de virtudes y valores)
El descubrimiento de la familia por medio del lenguaje.(cuentos familiares). Autonomía La expresión de opiniones y ejemplos. Imaginación creativa. El descubrimiento de los otros y su situación. Normas de trabajo grupal. Los valores de convivencia en la comunicación. Valores de convivencia Actitudes de tolerancia, colaboración, cooperación y solidaridad en la comunicación con los otros. La evaluación y seguimiento Observación directa: en cada taller se evaluará la creatividad y el entusiasmo de los participantes al trabajar. Como el placer al escuchar la narración o la lectura. La concentración para elaborar las propuestas individualmente. Creación de cuentos. Elección de buena literatura (docentes y padres)
Considero que, si los participantes sienten placer al escuchar un cuento narrado o leído, se deleitan creando o leyendo, habrá sido valioso este taller. Pues la lectura enriquece la vida, cuando aprendemos a disfrutar la literatura, nos convertimos en lectores apasionados.


“Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quién se acerca se enciende.” ”El mundo” de Jorge Galeano. Ser un pequeño fuego que encienda la hora de los cuentos y la lectura en el aula. La invitación es ser “gota de agua literaria”, humilde pero constante, que colabore a formar: niños lectores sensibles y críticos. Quienes puedan expresarse, cambiar opiniones, contar emociones, elegir buena lectura.

Bibliografía consultada: (1)Schwebel y Ralph:”Piaget en el aula” Ed.Huemul.Bs.As. Pág.51 La lectura en el nivel inicial. Documentos de apoyo para la capacitación docente. DGCyE subsecretaría de educación.(2002) Bovo, Ana María “Narrar ese oficio trémulo” Padovani, Ana “contar cuentos” Castronovo y Martignoni”Camino hacia el libro” Pastoriza de Echevarne, dora “El cuento en la literatura infantil” Ed. Kapeluz Bs.As. (1962) Devetach, laura “Oficio de palabrera literatura para chicos y vida cotidiana” Ed. Colihue Bs.As.(1991) Bornemann, Elsa ”cuentos” Ed. Dimar Bs.As. (1993) Lacau, María Hortensia “didáctica de la lectura creadora” Ed. Kapeluz Bs.As.(1962) Diseño curricular para el nivel inicial Municipalidad de la ciudad de Bs.As. Secretaría de educación.(1989) Strada, Ángel “Propuesta pedagógica”Editorial Patris. Beressovsky, Silvia “La sombrerera cuentera” Autores a los que se hará referencia en el taller de cuentos : Andruetto, María Teresa. Basch, Adela. Bornemann, Elsa. Cabal, Graciela Beatriz. Comino, Sandra. Devetach, Laura. García, Edgar Allan. García Lorca, Federico. Machado, Ana María. Mainé, Margarita. Mariño, Ricardo. Montes, Graciela. Palermo, Miguel Ángel. Pescetti, Luis María. Quiroga, Horacio. Rodari, Gianni . Roldán, Gustavo. Roldán, Laura. Schujer, Silvia. Shua, Ana María. Silveyra, Carlos. Valentino, Esteban. Villafañe, Javier. Walsh, María Elena Wolf,Ema
Taller de cuentos para niños “El juglar inicial”---------------------------------------------- ¿Cómo acercar los libros a los chicos? ¿Cómo lograr que escriban sus propias historias? ¿Cómo construir un tiempo y un espacio para leer? ¿Qué libros elegir? ¿Qué estrategias aplicar?
. El taller constará de tres momentos:
a) Narración o lectura de un cuento. Serán 24 cuentos seleccionados, uno para cada taller, se trabajará la narración oral y la lectura. Los cuentos tradicionales, cuentos realistas, fantasiosos, fábulas y leyendas de tradición oral.
b) Trabajo creativo. El cuento se “desglosa”, se desarma su estructura y se juega con cada parte, para luego, “desandar” ese camino y “armarlo” nuevamente. Se realizarán actividades de: Creación de personajes, lugares y tiempos, conflictos, finales. Creación de cuentos.
c) Momento de biblioteca. Individual: cada participante tendrá acceso a la biblioteca Grupal: Aquí se incentivará observar la forma, el tamaño, las partes de los libros, los cuidados al manipularlos.
La importancia de tener una biblioteca y textos literarios. Autores, Se hará referencia de autores argentinos y extranjeros. Acompañando a docentes y padres en la búsqueda y conocimiento de buena literatura.

Objetivos: • Acercarse espontánea y placenteramente al libro de cuentos.
• Ser capaz de disfrutar el mundo imaginario de la literatura.
• Utilizar la palabra como herramienta creativa, iniciándose en el reconocimiento de los recursos significativos (imágenes y metáforas) en la creación de cuentos.
• Expresar sus emociones, ideas, pensamientos y puntos de vista.
• Reconocer autores de literatura infantil.
• Estimar la lectura como fuente de placer, recreación y transmisión de la cultura.















• Iniciarse en la lectura leyendo. IFD General San Martín -Profesorado de Educación Inicial 2do año

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La Narrativa
Cuentos infantiles ¿han sido realmente pensados para niños? El término literatura infantil engloba diversos géneros literarios, como: la ficción, la poesía, la historia, así también como fábulas, adivinanzas, leyendas, poemas y cuentos basados en la tradición oral. En la edad media eran pocos los adultos y los niños que tenían acceso a los libros y a la lectura. La cultura se hallaba recluida en palacios y monasterios y los pocos libros a los que se tenía acceso estaban destinados a inculcar buenas costumbres y creencias religiosas. Es de suponer que en esa época los niños oirían con gusto cuentos y poesías que no estaban, en principio, pensadas para ellos.Pero, aunque tienen una forma y una estructura muy bien definida, los cuentos infantiles pueden tener un significado diferente para diferentes culturas y tiempos.
Esto se puede apreciar explorando las diferentes versiones existentes de las historias más populares.Por ejemplo, del cuento Caperucita Roja se conocen por lo menos cuatro versiones:Una de ellas es la de Charles Perrault, en la que Caperucita termina siendo devorada por el lobo y que presenta al final de la historia la siguiente moraleja: Las niñas, especialmente las bonitas, no deben nunca hablar con extraños, de hacerlo podrían convertirse en comida para el lobo. Existen personas que son encantadoras, amables, tranquilas, educadas, complacientes y dulces, que persiguen a las jovencitas en las calles y hasta en sus casas. Desafortunadamente, son estos gentiles lobos los más peligrosos de todos. Por otro lado, en la versión de los hermanos Grimm, Caperucita y su abuelita son rescatadas de la barriga del lobo por un leñador, quien, mientras la fiera duerme después de la suculenta comida, le abre la barriga con una tijeras para rescatar a las damas, para luego llenársela con piedras (es curioso el dato de que el lobo no llegue nunca a despertarse). En esta versión todos terminan siendo felices para siempre y el lobo se convierte en una linda alfombra. Noten el hecho curioso de que las damas no alcancen jamás a defenderse por sí solas.
Una versión con marcado tinte de canibalismo, fue la que circuló por Austria e Italia, en la que Caperucita come la carne y bebe la sangre de su abuela asesinada por el lobo y en la que ella termina también por ser devorada.He aquí un pequeño fragmento de ese relato, (Caperucita ya se encuentra en compañía del lobo disfrazado de abuelita):-Abuelita, tengo sed, ¿me das algo de tomar?El lobo, disfrazado de abuelita, le responde:-Revisa esa taza, debe haber algo de vino.-Abuelita, este vino está muy rojo.-Calla y bébelo, es la sangre de tu abuela.-¿Cómo dices?-Sólo bébelo y calla.Luego caperucita dice:-Abuelita, tengo sueño.A lo que la fiera responde:-Quítate las ropas y ven a acostarte aquí conmigo.Existe una versión francesa llamada La falsa abuelita en la cual Caperucita se salva gracias a su propia astucia. En ésta, una vez que la niña está en la cama con el lobo se da cuenta de que no es su abuela la que descansa a su lado, lo cual le causa un gran susto. Sin saber muy bien que hacer le dice:-Abuelita, necesito ir al baño.El lobo, relamiéndose, le dice:-No te preocupes, niña, puedes hacer pipí aquí en la cama.Caperucita insiste y aprovecha la oportunidad para escapar.Cabe destacar que el verdadero peligro comienza cuando Caperucita se mete en la cama con el lobo. Este cuento estaba destinado a las jovencitas que comenzaban a convertirse en mujeres. Pero en las versiones más antiguas (como la francesa) Caperucita no es castigada por esto, sino que engañando al lobo logra escapar de él, es decir, sobrevive utilizando su propia astuciaAlgo diferente ocurre con la versión de Grimm y Perrault, en las que el claro mensaje es que las niñas deben ser buenas, no deben apartarse del camino, deben tener cuidado de los hombres, y sobre todo reprimir cualquier interés por el sexo.Pero revisemos el caso de otro relato. El de Blancanieves es bastante interesante.En la versión original, la malvada madrastra de Blancanieves es obligada a bailar, durante la boda de su hijastra con el príncipe encantado, con unas sandalias muy particulares, en lo que sería una especie de macabro regalo de bodas para la princesa.Es así cómo culmina la versión original de este cuento:Después de ponerse sus mejores galas, la reina se situó delante del espejo y preguntó:Espejo, mi fiel espejo,que cuelgas en la pared,la más hermosa del reino,¿puedes decirme quién es?Y el espejo le contestó:Eres, mi señora, hermosa en verdadpero en el palacio del país vecinola joven esposa lo es mil veces más.La malvada reina soltó una maldición, y sintió tanto desasosiego, tanto, que no sabía que hacer. Al principio, pensó que no quería ir a la boda, pero no pudo resistir la curiosidad: tenía que asistir y ver a la joven reina.Y cuando llegó al palacio, reconoció a Blancanieves, y fueron tan grandes su terror y desconcierto que quedó petrificada, incapaz de hacer un solo movimiento. Pero habían metido ya en el fuego unos zapatos de hierro y los trajeron con unas tenazas y se los pusieron. Y la reina tuvo que andar y bailar con los zapatos al rojo vivo, hasta que cayó muerta.Otro caso de interés es el de La Cenicienta del cual se conocen por lo menos 340 versiones, la más antigua proviene de China y data del año 850. La versión de los hermanos Grimm incluye escenas en las que las hermanastras de Cenicienta cortan pedazos de sus pies para poder calzarse la zapatilla de cristal. En todo caso La cenicienta ofrece uno de los peores ejemplos de las más bajas pasiones que pueden anidar en el espíritu humano, y que además debieran evitársele a los niños, como lo son: la envidia, los celos, la animadversión hacia madrastras y hermanastros, la vanidad y el apego a la vestimenta y otros objetos materiales.Otro de los grandes protagonistas de la literatura infantil es el Pinocho de Carlo Collodi, un muñeco de madera que se transforma en un ser de carne y hueso, como símbolo de la evolución hacia la toma de conciencia por parte del niño. Pero, ¿es Pinocho realmente un cuento para niños? Leamos un fragmento de la versión original, aparecida en 1881. (Capítulo 15: Pinocho está siendo perseguido por unos asesinos, cuando, de pronto, ve entre los árboles una casita "blanca como la nieve"):Después de una desesperada carrera de casi dos horas, llegó jadeante a la puerta de la casita y llamó.No contestó nadie.Volvió a llamar con violencia, pues oía acercarse el rumor de los pasos y la afanosa respiración de sus perseguidores.El mismo silencio.Advirtiendo que el llamar no servía de nada, empezó, en su desesperación, a dar patadas y cabezadas a la puerta. Entonces se asomó a la ventana una hermosa joven de cabellos azules y rostro blanco como una figura de cera, con los ojos cerrados y las manos cruzadas sobre el pecho, la cual, sin mover los labios, dijo con una vocecita que parecía llegar del otro mundo:-En esta casa no hay nadie. Están todos muertos.-¡Ábreme tú, por lo menos! -gritó Pinocho, llorando y suplicando.-Yo también estoy muerta.-¿Muerta? Y entonces, ¿qué haces en la ventana?-Espero el ataúd que vendrá a llevarmePero adentrémonos un poco más en el oscuro mundo de los cuentos infantiles:Se sabe que la versión de los hermanos Grimm de La bella durmiente, en la que la princesa es despertada por el casto beso del príncipe que la rescata, es una alteración que elimina los elementos de canibalismo, violación y adulterio del relato original. Éste apareció por el año 1528, y en él, el príncipe, que no logra, por más que grita, despertar a la princesa durmiente cuyo nombre es Talia, procede a abusar sexualmente de ella para luego regresar a casa con su esposa. La princesa da a luz gemelos y es el hecho de que éstos mamen de sus pechos lo que la hace despertar. Cuando el príncipe pasa de nuevo por el lugar y ve que Talia ha despertado y tiene dos hijos suyos se los lleva a todos a palacio. La esposa, que no tiene hijos propios, trata de matar a los niños diciéndole al cocinero del reino que los prepare para la cena. Pero el príncipe se da cuenta a tiempo del macabro plan y arroja la mujer al fuego. Por último se casa con Talia y viven felices... por siempre jamás.Algo más terrible ocurre con el cuento Piel de asno en el que la heroína, luego de la muerte de su madre, huye de su casa para escapar del acoso sexual de su propio padre, lo que es sin duda la causa de que este cuento sea poco conocido hoy en día. Esto no es de extrañar, ya que en los últimos doscientos años no se ha hecho otra cosa que suprimir relatos o cambiarles el texto original, perdiendo las historias parte de su energía y emoción, terminando por convertirse en versiones descafeínadas.Este es el comienzo del cuento Piel de asno:Érase una vez un rey que tenía una esposa con el cabello de oro, y era tan hermosa que no había otra igual en toda la tierra. Sucedió que se puso enferma y, cuando se dio cuenta de que iba a morir, llamó al rey le dijo:-Si después de mi muerte quieres volver a casarte, no elijas como esposa a ninguna mujer que no sea tan hermosa como yo y que no tenga unos cabellos de oro como los míos. Tienes que prometérmelo.Y, en cuanto se lo hubo prometido, la reina cerró los ojos y murió.El rey intenta casarse de nuevo, y envió mensajeros por todas partes a buscar una mujer que fuera tan hermosa como la reina muerta, pero la búsqueda no tienen éxito y el relato continua así:Pero el rey tenía una hija, que era tan hermosa como su madre muerta y tenía además idénticos cabellos de oro. Cuando se hizo mayor, el rey la miró un día y vio que era el vivo retrato de su madre muerta, y sintió de repente un apasionado amor por ella. Y dijo el rey a sus consejeros:-Quiero casarme con mi hija, porque es el exacto retrato de mi esposa muerta, y no encontraré en ningún lugar una novia como ella.Los consejeros se lo prohíben, pero el rey insiste. La joven huye y se cubre con una piel de asno para hacerse irreconocible. Pero ni aún así logra salvarse de su destino. El cuento termina con la siguiente línea:Y a continuación se celebró la boda y vivieron felices hasta su muerte.No quiero terminar este artículo sin recomendarles la lectura, a los interesados en el tema, de un libro poco conocido de los hermanos Grimm, que lleva por título: "El Enebro y otros cuentos", ilustrado por Maurice Sendak. Un libro de cuentos infantiles no recomendado para personas de corazón débil y que, por supuesto, no debe caer en manos de los niños. Rigoberto Rodríguez¿Cuáles son las características que las hacen más atractivas y más enriquecedoras para los chicos de cinco años?No todo el material existente reúne las condiciones literarias deseadas y se hace necesario realizar una selección que permita acercar a los chicos textos genuinamente literario.La elección de los textos narrativos deberán ser realizados siempre en función de dos ejes:• La calidad literaria• Relación con intereses y necesidades de la edad.Debemos tener en cuenta los siguientes criterios:1.Argumento:2. Acciones y acontecimientos: claros y entendibles.3. Personajes:Reconocibles para los chicos por la caracterización que se haga de ellos, es decir , que a través de los rasgos que se mencionen, ya sea de su apariencia física o de su carácter- timidez, simpatía, distracción, valentía, etc., los chicos puedan entender su funcionamiento en la narración. Reconocibles, no significa obligadamente que puedan reconocer en el relato seres o cosas que conozcan por su experiencia vital, sino a que pueden entender, identificar personajes por cómo son y actúan en la narración. Lo importante es que los chicos pueden imaginar y acompañar sus aventuras en función de lo que se cuenta de ellos
.Personajes protagonistas:Por lo general en las narraciones de literatura infantil, hay personajes principales en los que se centra el desarrollo del relato. Resulta de especial interés que los chicos puedan identificarse con ellos, ya sea por sus características físicas, por ejemplo, personajes pequeños en relación a los demás , personajes niños o por rasgos de carácter que los hagan cercanos a los chicos. Es interesante ver como accionan, la manera en que resuelven los problemas que se les presentan, los valores que sustentan , la forma en que se relacionan con los otros personajes.Ejemplos a modo de orientación:

• En El pequeño jefe de la estación y El tren que transportaba un circo de Gina Ruck-Pauquet, , el protagonista es como el título lo indica, un “ pequeño” jefe de estación. El cuento deja a la imaginación del lector si se trata de un personaje adulto, pero de tamaño pequeño o de un niño. Lo interesante es cómo actúa frente al problema que se le presenta una mañana: un tren cargado con los animales de un circo no puede pasar por debajo del puente de la estación debido a la altura de la jirafa que va en el último vagón. Mientras otros personajes se impacientan o se enojan, el pequeño jefe encuentra una solución pensando y usando su ingenio: arroja una planta de lechuga en el vagón de la jirafa para que ésta se agache a comerla y de esa manera el tren pueda pasar.• Otro ejemplo puede ser el de ¿ Quién se sentó sobre mi dedo? De Laura Devetach .Se presenta aquí un conejo que, dispuesto a dormir una siesta en el bosque, elige la sombra de un árbol que tiene un hueco. Allí se acuesta, ubicando su cabeza dentro de ese hueco y el resto del cuerpo afuera.
Llega un puma que, somnoliento, no advierte la presencia del conejo y se acuesta a dormir sobre él. El conejo, en peligro y en inferioridad de condiciones, a pesar del miedo, puede liberarse gracias a su astucia: aprovechando la oquedad del tronco, grita dentro de él : ¿Quién se sentó sobre mi dedo? La voz deformada parece la de un animal muy grande , lo que le hace pensar al puma, al palpar la panza del conejo: “Si éste es el dedo, ¿ cómo será la mano ¡El puma se aleja sigiloso y el conejo puede seguir durmiendo tranquilamente.• En Irulana y el ogronte de Graciela Montes, la protagonista es una nena. Es la única que no huye cuando el ogronte- un ogro inmenso que vivía en su pueblo- se enoja y comienza a comerse todo.
Luego de devorar todo lo que encuentra, se queda dormido. Irulana pronuncia su propio nombre , la identidad, etc, nos presenta a una protagonista niña y su autora deja abierta a nuestra imaginación las razones de su accionar – que puede lo que los adultos, no.En los tres ejemplos puede verse cómo estos personajes con los que los chicos pueden identificarse- por su pequeñez física en los dos primeros casos y por ser efectivamente una nena en el tercero- logran superar las dificultades a pesar de que, aparentemente están en inferioridad de condiciones.
Es interesante lo que esto puede sugerir a los chicos en la lectura: ser chico no siempre es sinónimo de poder menos, el ingenio puede superar a la fuerza, el miedo se puede vencer actuando, las palabras también son poderosas, etc.Personajes animales:Como es notorio, tienen una participación preponderante en la literatura para chicos. Lo más frecuente es que aparezcan personificados, es decir , hablando, razonando y actuando en forma similar a los seres humanos. Esto es siempre atractivo para los chicos, pero es válido aclarar que en los de cinco años se agrega el interés por la aparición de personajes “ animales propiamente dichos”, según denomina el especialista francés Marc Soriano, cuando son descriptos y actúan dentro del relato de manera similar a los animales del mundo real. Son algunos ejemplos, el perro que aparece en el cuento folklórico Epaminondas y su madrina , o los animales que van en el tren del antes mencionado El pequeño jefe de la estación y El tren que transportaba un circo.
Escenarios:Deberán ser funcionales al relato, es decir, posibilitarán ubicarlos sin confundir. Aquí serán fundamentales las descripciones que no deben detener la acción. Por ejemplo, en el cuento antes citado ¿ Quién se sentó sobre mi dedo?, hay una cuidada descripción del bosque a la hora de la siesta, fundamental para el desarrollo de los acontecimientos y acciones antes comentadas, mientras que en el caso de El pequeño jefe de la estación y El tren que transportaba un circo , el escenario es apenas descripto en función del conflicto que se presenta: simplemente se menciona la estación y la altura del puente.
Tienen un especial atractivo los escenarios que refieren a otras realidades: otros países, lugares diferentes, lejanos, exóticos. Ejemplo: Los tres astronautas de Humberto Eco ( los sucesos ocurren en la luna), la colección “ Bichos de Africa” de Edit. El Quirquincho ( leyendas ambientadas en ese continente y protagonizados por sus animales)En todo relato, con sus personajes en acción, sus acontecimientos y escenarios, se muestra un pequeño mundo, que puede tener como referente diversos seres, cosas, etc, en mayor o menor grado cercano a los chicos. Es importante la apertura de horizontes que esto puede significarle a los chicos, en particular a los de cinco años, en una etapa vital con mucha curiosidad y afán de saber propicia para la exploración, el descubrimiento, la incorporación de nuevos conocimientos, que tienen que ver con el mundo exterior y también con la intensidad del propio conocimiento.
Al hablar del interés de los chicos por descubrir y ampliar sus conocimientos se hace pertinente deslindar algunas cuestiones, en relación con la literatura, que pueden llevar a confusión.
Este interés, especialmente significativo en los chicos de cinco años, no implica tener que elegir relatos que aporten informaciones sobre la realidad para que los chicos “ aprendan” determinadas cosas a partir de ellos. Se estaría dando a la literatura un sentido utilitario que no posee. También se corre el riesgo de elegir privilegiando la información por sobre el valor literario del texto.
El mismo criterio corre si se piensa en valores morales. Es decir, elegir narraciones que pretendan dar una “ moraleja” o dictaminar acerca de lo que es correcto o no hacer.Para ser más claros, ningún adulto decide leer, por ejemplo El nombre de la rosa de Humberto Ecco para tener información acerca de cómo era la vida en un monasterio de la Edad Media, ni La letra escarlata de Nathaniel Howthorne, para reflexionar sobre conceptos morales.Si como adultos está claro que nos acercamos a la literatura por otros motivos¿ porque habríamos de invertir los términos cuando se trata de los chicos?Un texto literario propicia muchos procesos en donde intervienen las emociones, el pensamiento, las sensaciones, la imaginación.Dentro de este mundo que se presenta en él, habrá también datos, informaciones que llevan a conocer más sobre el mundo que nos rodea y sobre nosotros mismos.

Ellos son :Descubrimiento de sí mismo.Descubrimiento del entorno humanoDescubrimiento del entorno material.Descubrimiento de la posible existencia de otras realidades fuera del marco abordado por el niño.Todo lo que el texto literario provoque a los chicos como experiencia estética será una inmensa oportunidad de acrecentar el conocimiento de sí mismos. Podrán poner en juego una dimensión particular de la experiencia personal que es la de vincularse de un hecho literario.Conjuntamente, las experiencias que viven los personajes protagonistas pueden enriquecer en mucho este autoconocimiento.Trama 1. Estructura de la narración:
• Predominio de la acción sobre las descripciones: esto da más dinamismo y ritmo al relato, lo que favorece mantener la atención de los niños.
• Linealidad en la secuencia de sucesos:El orden de aparición de acciones y acontecimientos debe seguir una lógica de causas y consecuencias para facilitar la comprensión de lo narrado, permitiendo así distintas interpretaciones. Esto en modo alguno excluye los relatos disparatados o absurdos, donde el quiebre con la realidad o su exageración provoca humor, pero mantiene una coherencia interna que posibilita seguir la trama. Por ejemplo en Donde se cuentan las catastróficas aventuras de una señora y su nene de María Elena Walsh, hay disparate en el plano del lenguaje y también de las acciones, como cuando la mamá elefante compra cacerolas para calzar a su nene el elefante porque no consigue mocasines. Hay un orden de causa- efecto que diverge de la “ lógica” y allí se produce el humor- pero que es lógico al interior de la narración, es coherente.Respetando esa linealidad antes mencionada, los chicos de cinco años pueden seguir perfectamente un relato en donde se presente cierta complejidad. Por ejemplo, un cuento o novela donde haya dos o tres líneas, cadenas de sucesos- independientes entre sí, que puedan entrecruzarse o unirse en distintos momentos de la narración.Tal es el caso de Los duendes de las narices largas , cuento folklórico japonés traducido y adaptado por Elsa Borneman en Cuentos , Bs As. Ed. Latina, 1977. Dos duendes, uno rojo y otro azul, poseen la capacidad mágica de estirar kilométricamente sus narices.Ambos pelean por demostrar quién tiene la nariz más maravillosa. El duende azul estira su nariz atraído por un aromo que viene del campo y lo hace llegar hasta el interior del palacio real.En él se encuentra la princesa celebrando su cumpleaños. Confunde la nariz con una vara y cuelga de las diversas telas que le han regalado. El duende achica su nariz, llevando con ella las valiosas telas.Cuando el duende rojo quiere imitarlo, su nariz va a dar al patio del palacio, donde el príncipe está jugando con sus amigos. También confunden a la nariz con una vara, pero esta vez la usan para hamacarse colgándole sogas e intentan tallar sus nombres en ella, creyendo que es de madera. El duende retira su nariz, dolorido, provocando la risa del otro duende y reiniciando su eterna pelea.Como puede verse, hay en este cuento tres cadenas de sucesos que se entrecruzan por un lado, la que tiene que ver con los dos duendes, sus discusiones y demostración de habilidades, por otro, la d la princesa que celebra su cumpleaños y lo que ocurre cuando aparece la nariz- vara y, finalmente, la del príncipe y sus amigos que juegan y lo que hacen cuando aparece la otra nariz y también confunden con una vara.• Final abierto o justo: mientras que para los más chicos se recomiendan narraciones con final feliz, en el caso de los chicos de cinco años es factible- y también muy interesante, por las implicancias que pueden tener- acercar además narraciones con finales abiertos ( como es el caso del cuento de los duendes mencionado anteriormente ) o finales justos, donde todos los personajes terminan bien, sino que hay justicia en relación a las acciones que cada uno ha desarrollado, como en Lobo rojo y Caperucita feroz de Elsa Borneman o el folklórico El chivo del cebollar.2. Manifestación verbal, oral y escrita.3. Lenguaje sencillo sin que esto signifique que debo responder necesariamente al que utilizan los chicos. Por el contrario, su relación con la literatura debe permitir una vinculación con formas lexicales y expresivas variadas que enriquezcan su propia competencia lingüística.Es importante que los textos presenten un lenguaje sugerente, que posibilite la creación de imágenes propias en los chicos. Los juegos de palabras, los vocablos que en sí mismos son sonoros o rítmicos, la adjetivación, el armado de las frases, todo el texto literario deberá plurisignificar.

TEMÁTICAS PREFERIDAS POR LOS CHICOS Ellas son:• Aventuras: Relatos en donde los protagonistas se ven afectados por acontecimientos diferentes a los de la cotidianidad, por lo general, moviéndose en escenarios de países exóticos o lejanos, en algunos casos pasando pruebas y actuando con decisión sobre la adversidad.Algunos ejemplos pueden ser: El Pirata Malapata de Antonio Requeni, en el que personajes niños que van navegando por el mar se encuentran con el terrible pirata que da nombre al cuento, o la leyenda Celiana y la ciudad sumergida protagonizado por una nena que debe pasar diversas pruebas para desencantar una ciudad hundida en el fondo del mar a causa de un hechizo.
• Maravilla: Se mantiene el interés por la presencia de lo maravilloso que, por lo general, se inicia hacia los cuatro años.Hablamos de lo maravilloso sustentando el concepto que ya han delimitado estudiosos de la literatura, como Todorov, aquellas narraciones en donde lo sobrenatural ( presencia de hadas, duendes, objetos mágicos, transformaciones, etc) se presenta dentro del relato como normal, sin producir extrañeza o incertidumbre en los personajes.Dentro de este grupo, resultan de particular atractivo aquellos relatos en donde los protagonistas demuestren sus destrezas verosímiles en el marco de lo maravilloso, como El sastrecillo valiente o El gato con botas que con su ingenio logran vencer a poderosos gigantes, o Juan sin miedo, que gracias a su valentía deshace el encantamiento de un castillo.
• Humor disparatado: Los chicos disfrutan especialmente las narraciones en donde se presentan quiebres con lo real o razonable, con situaciones imposibles, una especie de instalación del “ reino del revés” que produce humor. Generalmente se desprende del plano argumental y también de la manifestación verbal, mediante juegos de palabras, repeticiones, etc. Prácticamente toda la obra de María Elena Walsh, tiene estas características y podemos citar, entre muchos otros, Barbinegra y los buñuelos de Ema Wolf y Cuento con ogro y princesa de Ricardo Mariño.
LOS LIBROS DE INFORMACIÓNEl interés de los chicos por saber, de ampliar sus conocimientos, lleva a considerar aquellos libros que, especialmente destinados para ellos, abordan de manera especial temáticas interesantes para ellos con información accesible}Es importante, en primer lugar no confundir a los chicos cuando se trabaje con este tipo de textos: anunciarles que “ vamos a leer un cuento”, cuando en realidad se está leyendo un texto informativo.Favorecer la actitud lectora de los chicos implica, también, guiarlos para distinguir los diferentes tipos de libros con los que se pueden relacionar y con los diferentes tipos de lectura que pueden hacer.Se puede leer por placer, para buscar una información, para aprender, para seguir instrucciones, etc.

Son objetivos diferentes que llevan a elegir textos diferentes e implican diferentes actitudes lectoras.Algunas veces los textos informativos presentan la información de manera muy amena, por ejemplo la serie de libros de la colección “ Mirá cómo crecen” de Edit. Atlántida.En ellos, a través de textos sencillos y de fotografía color se brinda información de distintos animales, desde el nacimiento hasta que adquieren cierta independencia, hábitos alimenticios, destrezas, juegos, etc. Todo esto es “contado” por el animal en cuestión , pero recordemos que esto no significa que se trate de un cuento. No tiene valor estético.El mismo tema lo toma la colección “ YO” de Ed. Bruguera que en diferentes títulos : Yo, el elefante; Yo, el canguro, da una información más completa y precisa. En este caso el texto está acompañado por dibujos que le dan un aire de personificación al animal y aunque no desvirtúan sus características hacen también necesario acompañar el tema con otras imágenes.Hay textos que abordan temas relacionados con los fenómenos naturales, adelantos científicos, procesos de fabricación de alimentos, etc. En todos los casos es importante que la información que otorguen sea la correcta desde lo científico, que no se apele a explicaciones superficiales o mágicas.La función de este tipo de textos es hacer que los chicos tengan acceso al mundo del conocimiento desde una óptica que contemple sus posibilidades de comprensión, ordenando y relacionando los datos de manera entendible, clarificando conceptos, ideas, a través de un lenguaje sencillo que no destruya ni distorsione términos científicos, sino que los incorpore explicándolos.También resulta muy enriquecedor familiarizar a los chicos con la consulta de libros de todo tipo que puedan brindar distintos aportes a los contenidos que se estén abordando: diccionarios, enciclopedias, libro de arte, etc.El hecho de que no sean libros para niños no significa que los niños no puedan acceder a ellos. Por el contrario es de fundamental importancia que puedan explorarlos, distinguir sus diferencias, sus características, etc.Autores Argentinos de cuentos literarios para el Nivel Inicial:
• Banchs, Enrique. Las aventuras de Piti- Piti en Para contar al hermanito. Bs As. Ed. Guadalupe. 1985.
• Basch, Adela Había una vez un libro. Bs As. Ed. Los libros del Quirquincho. Colección Había una vez. 1991.
• Blanco, Lidia:. El puente sobre el río en El puente sobre el río. Bs AS. Ed. Colihue. Colec. Cuentos del pajarito remendado. 1987.La piedra de hacer sopa en El puente sobre el río. Bs AS. Ed. Colihue. Colec. Cuentos del pajarito remendado. 1987.
• Borneman, Elsa.:Cuello duro. En Lisa de los paraguas. Bs As. Ed. Preescolar. 1989.Lisa de los paraguas en En Lisa de los paraguas. Bs As. Ed. Preescolar. 1989Cuentos a saltos de canguro. Bs As. Ediciones Librería Fausto . 1977Puro ojos. Bs As. Ed. El Ateneo. 1986.Un elefante ocupa mucho espacio en Un elefante ocupa mucho espacio. Bs AS. Edit. Norma.Sobre la falda en Un elefante ocupa mucho espacio. Bs AS. Edit. Norma.Cuento con caricia en Un elefante ocupa mucho espacio. Bs AS. Edit. Norma.
• CanelaMarisa que borra en Marisa que borra . Bs As. Ed Sudamericana. Colec. Pan Flauta. 1990.Las zapatillas mágicas en Marisa que borra . Bs As. Ed Sudamericana. Colec. Pan Flauta. 1990.Barco pirata. Bs As. Ed. Sudamericana. Colec. Pan Flauta. 1996.
• De Laiglesia, Juan Antonio. Medio Kilo de azúcar en Borneman, Elsa. Antología del cuento infantil. Bs.As. Ed, Dimar. 1995• Devetach, Laura.¿Quién se sentó sobre mi dedo? Bs. As. Ed. Colihue. Colec. Cuentos del pajarito remendado. 1988Monigote en la arena en Monigote en la arena. Bs As. Ed Colihue, Colección Libros del malabarista. 1994.Historia de ratita en Monigote en la arena. Bs As. Ed Colihue, Colección Libros del malabarista. 1994.Marina y la lluvia en Monigote en la arena. Bs As. Ed Colihue, Colección Libros del malabarista. 1994.Cuento del pantalón. Bs As. Edit. Colihue. Colec. Libros del malabarista. 1996.El garbazo peligroso en Monigote en la arena. Bs As. Ed. Colihue. 1994Un cuento ¡Puajj!. Bs As. Ed. Colihue. 1994Cuento del pantalón. Bs As. Ed. Colihue. 1994
• Ferro, Beatriz: El secreto del zorro. Bs As. Ed. Estrada. Colec. Los cazacosas. 1994Cuatro cuentos cándidos. Bs As. Ed. Estrada. 1994• Gadea de Leiguarda, EstelaCuento disparatado. Bs As. Ed. Guadalupe. Colec. El Mirador. Serie La ventanita. 1991.Las hadas jubiladas. Bs As. Edit. Guadalupe. Colec. El Mirador. Serie La ventanita. 1991.
• Jiménez Pastor, Marta:El duende de los sueños. Bs As. Ed. Guadalupe. Colec. El Mirador. Serie La ventanita. 1991.La sopa de los bostezos. Bs As. Ed. Guadalupe. Colec. El Mirador. Serie La ventanita. 1995.Granata, María. El bichito de luz sin luz. Bs As. Ed. Sigmar. Colec El aljibe. 1986.Cien metros de gatos y un chaparrón de tinta. Bs As. Ed. Sigmar. Colec. Primera lectura. 1991
.• Lobel , Arnold.El cuento en Sapo y Sepo son amigos. Bs As. Ed. Alfaguara. 1979.Un baño en Sapo y Sepo son amigos. Bs As. Ed. Alfaguara. 1979Colina abajo en Sapo y Sepo son amigos. Bs As. Ed. Alfaguara. 1979El helado en Sapo y Sepo son amigos. Bs As. Ed. Alfaguara. 1979La sorpresa en Sapo y Sepo son amigos. Bs As. Ed. Alfaguara. 1979
• Marino, Ricardo.Cuento con ogro y princesa. Bs As. Edit Colihue. Colección Cuentos del pajarito remendado. 1988.
• Montes Graciela.Irulana y el ogronte. Bs As. Edit. Graman-Colihue. 1995.La verdadera historia del ratón feroz. Bs As. Edit. Graman-Colihue. 1995El ratón feroz vuelve al ataque. Bs As. Edit. Graman-Colihue. 1995La casa más abrigada del mundo en Cinco más cinco ( antología) Bs As. Edit. Colihue. Colección Libros del malabarista. 1995Había una vez una princesa. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. Colección Había una vez. 1991.Más chiquito que una arveja más grande que una ballena. Bs As. Edit. Sudamericana. Colec. Pan Flauta. 1989
.• Poletti, Syria.Alelí y el payaso Bum- Bum. Bs As. Ediciones del Arte. Gaglianone. 1985.Lista para salir. Bs As. Primera Sudamericana. 1995.El rey que prohibió los globos. Bs As. Ediciones de Arte Gaglianone. 1984.•
Rocha Ruth Marcelo, membrillo, martillo en Marcelo , membrillo martillo. Bs As. Edit. Emecé. 1986Con muchas ganas. Bs As. Edit. El Ateneo. Colección infantil- juvenil. 1991.Teresita y Gabriela en Marcelo , membrillo martillo. Bs As. Edit. Emecé. 1986El dueño de la pelota en Marcelo , membrillo martillo. Bs As. Edit. Emecé. 1986•
Rodari, Gianni. Cuentos para jugar. México. Edit. Alfaguara. 1987.
• Roldán Gustavo.Como si el ruido pudiera molestar en Como si el ruido pudiera molestar. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. Serie Blanca. 1987.Un largo roce de alas. Bs As. Primera Sudamericana. 1992.
• Ruck- Pauquet, GinaEl pequeño jefe de la estación y el tren que transportaba un circo en Borneman, Elsa Antología del cuento infantil . Bs As. Edit. Dimar. 1995.El pequeño guardián nocturno y las flores en Borneman, Elsa Antología del cuento infantil . Bs As. Edit. Dimar. 1995En cada bosque hay un ratón que toca el violín en En cada bosque hay un ratón que toca el violín. Bs As. Edit. Fausto. 1970.
• Schujer, Silvia.A Lucas se le perdió la A. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. Colec. La ratona cuentacuentos. 1991.El búho que tenía miedo a la oscuridad. Valladolid. Miñon. 1976.
• Villafañe, JavierCuento que se puede contar en Cuentos y títeres. Bs As. Edit. Colihue. Colección Libros del Malabarista. 1986.
.Walsh, María Elena.La plapla en Cuentopos de Gulubú. Bs As. Edit. Sudamericana.Donde se cuentan las catastróficas aventuras de una señora y su nene en Cuentopos de Gulubú. Bs As. Edit. Sudamericana.Piú Piripiú en Cuentopos de Gulubú. Bs As. Edit. Sudamericana.La regadera misteriosa en Cuentopos de Gulubú. Bs As. Edit. Sudamericana
• Wolf, Ema. La aldovranda en el mercado en La aldovranda en el mercado. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. 1992.Historia de la momia desatada. En La aldovranda en el mercado. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. 1992.Barbinegra y los buñuelos en Barba negra y los buñuelos. Bs As. Edit. Colihue. Colección Libros del malabarista. 1995.Las medias hermanas en Barba negra y los buñuelos. Bs As. Edit. Colihue. Colección Libros del malabarista. 1995.El rey que no quería bañarse en Cuento chino y otros cuentos no tan chinos. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. 1992.¡Silencio, Niños! En Cuento chino y otros cuentos no tan chinos. Bs As. Edit. Libros del Quirquincho. 1992Cuentos folklóricos para cinco años
• ¿ Por qué será? Cuento turco, adapt. Moreno, Juan. En El cuento de las mentiras. Bs As. Edit Sudamericana. 1993. Colec. Pan Flauta.
• Pollo- Repollo. Versión de Ormerod, Jan. Bs As. Edit. Hispamérica. 1986. Colec. Veo Veo.
• Cuentos del Sapo. Adap. Graciela Montes. Bs As. Ediciones Culturales Argentinas. 1990
.• Cuento de Pedro Urdemales, adap. De Roldán Gustavo. Bs As. Ediciones Culturales Argentinas. 1990.
• Cuentos con Diablos. Adap. Devetch, Laura. Bs As. Ediciones Culturales Argentinas. 1990.
•La reina de las abejas. Cuento alemán. Versión de los Hnos Grima , en Cuentos. Madrid. Alianza Edit. 1988
• Las siete espadas y las siete escobas. Cuento italiano, versión de Calvino, Italo. En Cuentos populares italianos. Tomo II Bs As Librería Fausto. 1978.
• De la Marimonda no se debe hablar. Cuento venezolano, en Cuentos de espantos y aparecidos. Coedición Latinoamericana, Aique. Brasil. 1984.
• Cuentos de enredos y aventuras. Foklore latinoamericno. Coedición Latinoamericana, Aique. Brasil. 1984.
• Andanzas de Juancito el Zorro. Romera , Pirucha y Martínez, Paulina. Bs As. Plus Ultra. Cuadernos de la poesía y el relato orales. 1987.
• El abuelo del tatú. Adap. De Devetach, Laura. Bs As. Centro Editor de América Latina. Cuentos del Chiribitil. 1990.
• El adivino. Adap. Roldán, Laura. Bs As. Ediciones Colihue. Cuentos del pajarito remendado. 1984.
• Cuentos que cuentan los tobas. Palermo, Miguel Angel. Bs As. Centro Edit. De América Latina, 1986.
• Cuentos que cuentan los mapuches. Palermo, Miguel Angel. Bs As. Centro Edit. De América Latina, 1986.Mitos y Leyendas . Para chicos de 5 años
• Leyendas argentinas. Recop. De Garrido de Rodríguez, Heli. Bs As. Plus Ultra. 1981.
• Perseo, el matador de monstruos. Adap. Graciela Montes. Colec. Mitología griega. Bs As. Los libros del Centro Editor. 1989.
• Cómo surgieron los seres y las cosas. Coedición Latinoamericana. Bs As. Aique. 1986.• Bichos de Africa. Leyendas y fábulas. Vol 1 a 4. Recop. Andrade Barbosa, Rogério. Bs As. Coqueta. Grupo Editor. 1992.
• Precisamente así. Adap. Kipling Rudyard. Madrid. Edit Anaya. 1974
• Cuentos y leyendas populares de la Argentina. Tomo I al XI. Recop. Por Vidal de Batín, Berta. Bs As. Ministerio de Educación. 1980
• Cuentos, mitos y leyendas para niños de América Latina. Coedición Latinoamericana. Bs As. Aique. 1992.TRASMITIR CUENTOS:Leer Y Narrarar:
Hecha ya la selección del cuento, el gran desafío es acercarlos a los chicos, transmitirlos, para que puedan disfrutar plenamente de él: imaginar sus personajes, emocionarse, reírse, pensar.
El docente tiene ante sí una tarea hermosa y delicada. Particularmente en la sala de cinco años podrá encontrarse con una gran diversidad de experiencias literarias de los chicos: habrá quienes ya tengan un contacto fluido con cuentos- ya sea porque han escuchado cuentos en el seno familiar, o en otras salas a las que haya concurrido- otros quizá tengan poco contacto con la literatura.En ambos casos, la experiencia también serán variadas: tal vez le hayan leído mucho y narrado poco, o viceversa, o desconozcan algunas de estas formas de transmisión, tal vez se muestren muy interesados en escuchar nuevos cuentos, o quizá sientan poca inclinación por ellos.Pero, no importa tanto la calidad o cantidad de experiencias que hayan tenido si el docente asume con responsabilidad la tarea que le cabe en ese año particular. Si es consciente de todo lo que puede brindarles cada vez que cuenta un cuento.Si lo hace con responsabilidad, seleccionando muy bien los textos, asignando un tiempo especial y no de relleno de otras actividades, si pone verdaderamente ganas y entusiasmo al narrar o al leer.La Narración Oral Dice la Dora Etchebarne en El arte de narrar: un oficio olvidado:“ ...En los últimos años el empleo de la imagen con fines recreativos o educativos, ha alcanzado extraordinario auge... en esta época de masificación, todos los niños reciben el impacto de las mismas imágenes sobre determinado tema. Y nos preguntamos: ¿ y nuestra propia imagen? Esa que brota desde lo más profundo de nuestra sensibilidad, a la medida de nuestras propias necesidades espirituales, esa, ¿ cuándo pueden crearla los niños de hoy en día? ¿Bajo qué estimulos? Evidentemente, las circunstancias coartan el libre ejercicio de la imaginación creadora limitándola a su función reproductora. De ahí, que, actualmente, los niños se muevan más en el mundo de la imagen que en el mundo imaginario...”Estas afirmaciones cobran aún más vigencia día tras día. La televisión, el video, los juegos de la computadora, los video- games son cabales ejemplos de ello. Sin entrar a analizar o cuestionar aquí el uso de estos medios nos interesa sí, llamar la atención acerca de esta desproporción evidente que señala la autora citada.Y fundamentalmente, sobre la base de todos los aportes que hace en su libro, cuya lectura recomendamos- recordar el incalculable valor de la narración oral sin l{aminas para el libre juego y desarrollo de la imaginación creadora.
La narración sin láminas, el cuento “ dibujado en el aire” empleando la voz, los gestos ( movimientos de la cara) y ademanes ( movimiento del cuerpo ) en un acto de profunda entrega afectiva, permiten y preservan la formación de imágenes propias en quien lo escucha.La imaginación creadora se pone en juego: se ha posibilitado el ingreso al mundo imaginario. Así, el momento de la narración se convierte en uno de los pocos espacios en donde esa acción profundamente libre puede ser ejercida.Por eso resulta de suma importancia narrar asiduamente a los chicos, brindar ese momento no como una práctica esporádica, sino como un encuentro frecuente, con espacio propio dentro de las actividades, respetuoso del derecho vital a imaginar que todo ser humano necesita.Algunos docentes desechan o rehuyen esta forma de transmitir la literatura por diversos motivos. En ocasiones, esto ocurre por inhibición, por sentir que no disponen del tiempo para preparar la narración, o por pensar que se requieren “ aptitudes actorales” para poder hacerlo ( excelente memoria, dicción, plasticidad corporal, etc)Se reiteran los conceptos de Dora Etchebarne en el libro ya citado:“...En principio, cualquier persona puede llegar a ser excelente narrador. Pero, si tal como nosotros lo entendemos, el acto de narrar es un acto de servicio, las condiciones necesarias son, especialmente: amor al prójimo, don de simpatía, y un total olvido de sí mismo.
Ellos establecen una secreta corriente afectiva con los oyentes, y determinan en {ultimo término la riqueza expresiva del relato, ya que el narrador olvidándose de su lucimiento personal, se entrega a dar vida a sus personajes para que aquellos los gocen...”El docente de Nivel Inicial suele reunir naturalmente esas condiciones. Si es realmente consciente de la importancia que puede tener la narración oral en ,los tiempos que corren, sabrá vencer dudas e inhibiciones y otorgar a sus alumnos ese espacio que será, también, muy enriquecedor para sí mismo.Es posible afirmar que se aprende a narrar, narrando. Explorando las propias potencialidades expresivas que cada uno tiene y, muchas veces, desconoce.También ayuda muchísimo al aprendizaje de la narración ver narrar a otros. Experimentar el placer de escuchar cuentos narrados para poder transmitirlos.Recomendamos la siguiente bibliografía sobre el tema: Pelegrín, Ana. La aventura de oir. Madrid. Cincel. 1986 y Cone Brian, Sara- El arte de narrar cuentos. Barcelona. Nova Terra. 1964.
Así como enseñar una canción o cantar junto con los chicos no implica ser un cantante de ópera, del mismo modo, narrar un cuento no significa ser un eximio narrador. Importa, sí, hacerlo de la mejor manera posible de acuerdo con las propias características personales, eligiendo adecuadamente el cuento, y preparándolo para brindarlo con ganas, en u acto de comunicación y genuina entrega afectiva, propiciando y preservando el espacio del mundo imaginario que hoy, más que nunca, los chicos necesitan.Cómo se lee un cuento?(Consejos y trucos para ser un buen cuentacuentos)Primera regla del cuentacuentos:¡Paciencia! Primero aprenderemos a leer correctamente. Cuando la prueba esté superada, le daremos un poco más de movimiento. A esto se le llamará narrar un cuento. Pero eso, vendrá más tarde...Érase una vez...Hace muchos, muchos, muchísimos años, hubo gente que contaba historias: Aedos, bardos, rapsodas, juglares, trovadores, chamanes, griots, hakawati, fabulatori, cuenteros...Desde siempre, el ser humano ha vivido como necesidad el deseo de contar historias y con ellas recrear la experiencia, reconstruir el mundo y hacerlo más acorde con sus deseos.Contar historias fue siempre un modo de transmitir valores culturales, visiones del mundo.Cuando la escritura y la lectura no eran bienes al alcance de todos, los portadores de la palabra, ante público de todas las edades, reinventaban el mundo, transmitían el saber de la época, hacían reír y llorar a través de leyendas, historias reales, poesías, canciones y cuentos. Sus voces se escucharon con igual atención en palacios y plazas, en los caminos, en ferias y mercados o alrededor del fuego.Pero, a medida que la gente aprendía a leer y escribir, la figura del narrador de cuentos e historias fue perdiendo importancia hasta casi desaparecer. Sólo en pequeños lugares sobrevivió la figura del cuentero y el arte de contar historias se mantuvo vivo.En un mundo y una época en la que la comunicación entre las personas es cada vez menor por causa de las prisas, el trabajo, el colegio, la falta de tolerancia y comprensión, contar cuentos supone una forma de comunicación en la cual, usando voz, cuerpo y palabra, el ser humano comparte con sus hermanos todo lo que realmente es.¿Qué contar?No se puede contar cualquier cuento, sino sólo los cuentos en los cuales se cree. Es muy importante contar la historia como si nos perteneciera, y sintiendo que tenemos que compartirla con los demás.Las partes de un cuentoLA PRESENTACIÓN:El comienzo sirve para explicar al público rápidamente, en qué lugar se desarrolla la historia, en qué momento ocurrió, y cuáles son los personajes del cuento.Fórmulas para comenzar:- Érase lo que era... - Érase que se era...- Había una vez... - Cierto día...- Pues señor... - En un país lejano...- En aquellos tiempos antiguos...- Hace mucho tiempo...- En tiempos de Mari Castaña...EL NUDO:En esta parte se narra la verdadera historia del cuento, siempre ordenada por orden cronológico, es decir, siguiendo el orden en el tiempo. EL CLIMAX:Es el momento de mayor magia del cuento, el más importante. Cuando llega, el final se acerca: el príncipe rescata a la princesa, el lobo se come a Caperucita y el cazador le salva, Blancanieves muerde la manzana y muere...EL DESENLACE:Es el final de la historia, cuando todo se resuelve: Blancanieves es devuelta a la vida por el beso del príncipe, el lobo muere en el puchero de los cerditos...Fórmulas de salida:- ...y fueron felices, y comieron perdices.- ...zapatito roto, usted me cuente otro.- ...los cuentos se los lleva el viento.- ...colorín colorado, este cuento se ha acabado.- ...esto es verdad y no miento, y como me lo contaron lo cuento.Y ahora... ¡vamos a LEER un cuento!1. Hay que leer el cuento cuantas veces sea necesario. Primero en voz baja, subrayando y buscando en el diccionario las palabras que no conozcamos. Después en voz alta, VOOOCAAALIIIZAAANDOOO, y leyendo muchas veces las palabras que más nos cuesten decir (no vale saltárselas).2. Es muy importante leer despacio, tranquilamente, respirando profundamente, dando un toque misterioso al cuento.3. Como conocemos ya a los personajes, vamos a ponerles una voz especial a cada uno: ¿qué voz tendría Caperucita? ¿y su abuelita? ¿y el lobo...? Eso es darle expresividad a la voz.Orientaciones para leer• Leer con mucha atención el cuento elegido, tratando de imaginar cada personajes, cada escenario, cada suceso que presente.• Memorizar el orden de las secuencias q. Ej. En el ya citado Cuello duro , podrían ser: dolor de la jirafa- búsqueda de ayuda de la abejita- examen de la doctora Doña Vaca- llamado a otros animales- incorporación de los animales ( tiene un orden lógico de tamaño: burro, cordero, perro, gata, familia de conejos) – masajeado en conjunto- agradecimiento de la jirafa- vuelta a sus lugares en “ pirámide de equilibristas”- descanso de Doña Vaca.• Tratar de dar a cada personaje algún rasgo que lo diferencie de los demás, con la voz, gestos o ademanes. Ej: voz gruesa para la vaca, mascar chicle balanceándose para el cordero, ademanes suaves y finos para la gatita.• Si es que el cuento las posee, mantener las frases que se repiten, ya que dan un ritmo especial a la narración. Ej: “Nosotros solos , no podemos”, “Pero todavía sobraba mucho cuello para masajear”• Ubicar a cada personaje en el “espacio” del cuento. Ej: La jirafa, dolorida y tiesa, mira hacia abajo, pero sin inclinarse ( puesto que no puede mover el cuello) a la abejita que le pregunta qué le pasa. La abejita mira para arriba ( puesto que se encuentra sobre una flor), hacia la cabeza de la jirafa.• Dar a la voz de base para el relato, la voz del propio narrador, la mayor expresividad posible, sin afectación. Hacer que la forma de contar se distinga de otros momentos en los que se habla a los chicos ( conversación, explicación de una actividad)• Incluir onomatopeyas ( imitaciones de sonidos) Ej: en el cuento que tomamos como ejemplo , algunos están explícitamente ¿Buaaaaaaaaaaaaaaaaa!( llanto de la jirafa).Bsssssssss..Bsss...Bsss....” ( cuando la abejita le cuenta a Doña Vaca lo que sucede) Otras pueden incluirse: gárgaras del burro, tos del cordero, hipo del perro, etc.El momento de la narraciónEs muy importante organizar al grupo para escuchar el cuento. Crear un clima diferente al de otras actividades. Reunirlos al llamado de otra canción, un juego de palabras, que opere como “llave”, que marque la diferencia con ese momento, que dé la entrada al encuentro con la narración en un clima de tranquilidad, de entrega.Se aconseja narrar sentado, ya que esto ayuda a crear esa sensación de permanencia y de entrega del docente, tan importante para el encuentro de los chicos con el mundo imaginario que se les propone. Además debemos recordar que la protagonista, en toda narración es la palabra expresiva.El narrar sentado no impide en modo alguno la realización de movimientos que sugieran, por ejemplo, caminar, saltar, volar, etc. Lo más importante es el movimiento interno,- el que sugiere el narrador- compenetrada con el cuento que narra. Si el “ve” , si él siente desde su interior ese caminar, saltar, volar , lo hará “ver” también a los demás.Es aconsejable que los chicos se ubiquen frente al narrador en semicírculo, sentados lo más cómodos posible, sin molestarse unos a otros ( sin impedir la visión del docente que narra). A muchos les gusta extenderse, tirarse “ panza abajo”, etc.La lectura del cuentoLeer un libro frente a los chicos implica relacionarlos placenteramente con un portador de texto muy significativo para ellos.La actitud lectora del docente, su posición corporal, su concentración en la letra escrita, el desplazamiento de la mirada, el volteo de las páginas, pueden parecer hechos muy simples, sin embargo están brindando un modelo lector muy importante para favorecer en los chicos su encuentro con los libros, como lectores “ no convencionales”, en esta etapa, capaces se reproducir la práctica de la lectura como actitud, como actividad social, y como lectores convencionales en el futuro.El objeto libro debe ser destacado. Se puede mostrar a los chicos qué libro es, distinguir en él su título, el nombre del autor y el texto del cuento propiamente dicho, favoreciendo las anticipaciones que ellos pueden hacer, con preguntas como “¿dónde les parece que está el nombre del cuento?,¿por qué? ,¿y el de la persona que lo escribió?,¿cómo se dieron cuenta?. La tipografía ayudará para que puedan hacer estas anticipaciones, interesados como lo están en esta etapa de relación con la palabra escrita.Es importante distinguir dos momentos: este primero del que ya se ha hablado, relacionado con el libro como objeto que porta el texto literario, y el de la lectura propiamente dicha.Al comenzar la lectura es conveniente no interrumpirla con ninguna observación extra-cuento, es decir, limitarse a leer siguiendo el desarrollo de la historia, propiciando la entrada al mundo imaginario y la permanencia en él hasta que la historia finalice.Muchas docentes acostumbran leer mostrando alternativamente las ilustraciones del libro, cuando éste las tiene.De acuerdo con lo ya expresado acerca del valor de la imagen propia que se va generando en los chicos al escuchar una narración, es fácil comprender por qué esta no resulta aconsejable.Cuando el docente comienza a leer cualquier cuento, por ejemplo, “La verdadera historia del Razón Feroz” de Graciela Montes que empieza: “ Había una vez un ratoncito de ojos redondos y bigotes cortitos que estaba un poco preocupado...” ya los chicos habrán comenzado a “armar” sus propias imágenes: quizás algunos lo imaginen de color gris, otros blanco, o marrón.Para algunos, tal vez aparezca personificado-vestido como un nene, otros, quizás, lo vean más parecido a un ratón real...habrán visualizado de alguna manera su preocupación: ese ratón tendrá una expresión triste, o de desconcierto, de seria preocupación...en fin, tantas posibilidades como chicos haya.Ahora bien, si el docente , apenas terminado el cuento, muestra la ilustración del libro, esas imágenes interiores que estaban armándose, cobrando forma en el interior de cada uno de los chicos, quedarán confrontadas con la imagen que el libro posee que, por cuento, es la expresión de la imagen que el ilustrador se hizo de ese personaje. Las ilustraciones de este libro en particular, de Elena Torres, son muy sugerentes y expresivas.Lo más probable es que los chicos “ abandonen” sus propias imágenes ante la presentación de las del libro, que parecen ser las imágenes “oficiales” de la historia y, de allí en más, simplemente esperen las nuevas imágenes que van apareciendo.Sin duda, los libros muy bien ilustrados son objetos muy preciados y de gran importancia para la iniciación estética de los chicos. Su frecuentación es muy importante , y habrá cantidad de momentos diferentes para que los chicos accedan a ellos.Sin embargo, en el momento de la lectura es preferible abstenerse de hacerlo. Dar tiempo a que cada chico imagine y genere sus propias imágenes. Al culminar la lectura, mostrar las ilustraciones tendrá un sentido muy diferente: serán otras imágenes posibles, puestas en formas y en colores, materializadas dentro del papel.Pero ya no invalidarán las que los chicos se han construido internamente. Podrán dar pie a comentarios acerca de cómo cada uno imaginó a los personajes, si hubo parecidos o diferencias con lo que se imaginó el ilustrador. Se podrá observar qué cosas dibujó, cómo lo hizo, qué colores utilizó, inclusive iniciarlos en el reconocimiento de algunas técnicas ( acuarela, collage, etc) que hayan sido empleadas.Es muy común en los chicos pedir ver las ilustraciones. El “a ver, a ver” de los chicos suena como una demanda a la cual parece difícil resistirse. Esto no resultará un problema si se plantea como una consigna, como una orden, no imperativo ni autoritario, sino una propuesta, una invitación que tiene dos momentos: primero, escuchar, para imaginar, y luego, mirar, observar qué aparece en el libro y hacer comentarios que, sin duda, resultarán muy enriquecedores para todos.Durante la lectura, el docente podrá aplicar gran parte de las técnicas que dan vida a la narración del cuento: flexibilidad en la voz, pausas, entonaciones, voces diferentes para los personajes, algunos gestos que remarquen sensaciones o sentimientos de éstos, y hasta algún ademán que puede hacerse con la mano que queda libre de sostener al libro. Todo esto dará mucho mayor encanto a la lectura, la hará más expresiva y sugerente, propiciando un encuentro placentero con el cuento.¿Cuándo leer y cuándo narrar?Es muy importante que ambas formas de transmisión estén presentes, alternándose a lo largo del año.La decisión de elegir una u otra forma podrá estar dada por el tipo de texto elegido.Los cuentos folklóricos , por su misma esencia de transmisión oral, son los que más fácilmente pueden ser narrador.En cuanto a los cuentos literarios, será importante ver sus características : aquellas que por su particular factura –cuidada selección de las palabras, juegos verbales difíciles de memorizar, etc- puedan perder calidad literar4ia al ser narrados, será aconsejable que sean leídos.Por ejemplo, el comienzo de “¿Quién se sentó sobre mi dedo? De Laura Devetach, brinda una descripción del campo a la hora de la siesta que evidencia un cuidado trabajo de selección de palabras, onomatopeyas, comparaciones, etc, que es conveniente respetar tal cual por la sugerencia y belleza que encierra.”La siesta zumbaba y el campo era todo de sol. Las langostas hacían tic, tic y las flores del aromo se balanceaban en el aire con un tonito de arrorró. El conejo andaba por el campo con los ojos entornados, sintiendo que el sueño de la siesta se le enroscaba en la cabeza como si fuera una capucha...”Si el docente quiere narrar el cuento, probablemente le implicaría un esfuerzo de memoria, y tal vez el riesgo de cambiar o tergiversar las expresiones que son tan bellas así como parecen escritas.Lo mismo ocurre con los juegos de palabras, que en muchos casos es conveniente respetar porque dan un ritmo particular al cuento, o porque generan humor o disparate que, dichos de otro modo, se perdería.Es lo que ocurre , po ejemplo, en casi todos los cuentos de María Elena Walsh, como puede verse en estos pasajes de Donde se cuentan las catastróficas aventuras d una señora y su nene: La distinguida señora doña Elefanta Trompitelli de Barrighini a todos les encontraba defectos: que eran chicos, que no tenían un ratón bordado, que los botones no eran de caramelo, que patatín, que patatán ...con el vigilante siempre vigilando ...sólo que , en vez de un sandwichito, en el bolsillo del guardapolvo llevaba 14 bananas, 25 naranjas, 67 panes, y 80 chocolatines.”Por esta razón , será conveniente atender a las características de cada cuento, como también a las posibilidades de cada docente, sin olvidar que ambas formas estén presentes a lo largo del año.Provocar- coordinar la producción de cuentosLa propuesta apunta a producir relatos que intenten tener la estructuración y el trabajo con el lenguaje que caracteriza a la literatura, propiciar la exploración , el juego, el fantaseo con las palabras y la apropiación lúdico-creativa del lenguaje, vehiculizando sus sensaciones, sus emociones y fantasías, dando “ rienda suelta a su imaginación”.No importa tanto aquí el producto final de estas actividades sino el proceso rico e intenso antes puntualizado.La propuesta de “ inventar un cuento” requiere, básicamente, de la importancia que el docente asigne a esta posibilidad, otorgándole un espacio entre las diversas actividades.Los chicos podrán aportar sus saberes previos acerca de lo que es un cuento- especialmente si el docente les ha leído y narrado con frecuencia- sin necesidad de reflexionar o “teorizar” sobre ello.Ellos saben bien que en un cuento hay personajes a los que les pasan cosas y actúan de diferentes maneras.Desde el lugar del docente es fundamental que se sienta comprometido con esta tarea, que valore qué significativa resultará para sus alumnos, que no la considere una actividad esporádica o de “relleno” para pasar el tiempo.Además de encararla de esta manera, es importante que, desde lo teórico, tenga presente que para intentar estructurar un cuento es necesario trabajar sus componentes básicos.( acciones, argumento, personajes, tiempo, lugar).A efectos prácticos se puede agregar que, si bien no es esencial al cuento la presencia de un conflicto, se lo puede tener en cuenta para facilitar la formulación del relato, dado que es un elemento frecuente en los cuentos destinados a niños.Puntos de partida .Algunas sugerencias para elaborar cuentos con los niños.1. Cuentos a partir de un personaje.Recordemos que un personaje es siempre un conjunto de rasgos. Es importante formular algunas preguntas que ayuden a ir constituyéndolo: ¿ cómo puede llamarse? ¿ qué hace? ¿dónde vive?, etc. Al comenzar a relacionar los personajes que surjan, la historia podrá dispararse en múltiples direcciones. En las primeras propuestas puede introducirse algún conflicto ( pensado como un problema a resolver) para que el relato avance y se propongan distintas resoluciones del mismo.• Personajes de nombres “desconcertantes”Un posible comienzo es, proponer un nombre ( extraño, disparatado, sorprendente) e invitar a los chicos a imaginarlo y contar una historia sobre él ( o ella) .Un posible comienzo sería:”Había una vez un chuchuleque...” Pero ¿ qué es un chuchuleque?Los chicos darán distintas posibilidades, quizá sea un animalito raro, que está entre otros que no saben qué hacer con él; o un visitante de otro planeta: una especie de dinosaurio que permaneció dormido mucho tiempo y acaba de despertar en esta época... en fin, diversas alternativas que habrán de explorar y con la guía del docente para que este personaje cobre rasgos que lo identifiquen.Las preguntas orientarán estos pasos: ¿Cómo era? ,¿ en dónde vivía?,¿ cómo hablaba?.• Personajes que están en muchos cuentos pero...En los cuentos infantiles abundan osos, patitos, conejos, brujas, reyes. Los chicos han escuchado diversas historias en las que, personificados de diversas maneras, estos personajes no se alejan demasiado de sus características prototípicas.Los niños a esta edad tienen especial predilección por el disparate. Será una buena alternativa, como otro punto de partida, dar un rasgo “ disparatado” a algunos de ellos sin comenzar una historia, por ejemplo : “ Había una vez un oso que siempre caminaba para atrás”, o “ Había una vez una brujita terriblemente distraída, era tan, pero tan distraída, que confundía todos los hechizos...” o “ Había una vez un pato que cambiaba de color a cada rato...”.El docente pondrá en juego su propia imaginación y conocedor de los gustos e intereses de sus alumnos, sabrá idear estos rasgos en función de personajes que puedan ser de especial interés para ellos.• Cuando los objetos son personajes.Los chicos de cinco años pueden animizar y personificar con gran facilidad a los objetos, ya que – a diferencia de los más chicos- pueden hacer una clara distinción entre realidad/ fantasía entrando y saliendo de una y de otra constantemente en sus juegos.Los objetos conocidos, cotidianos, pueden ser “explorados” imaginativamente disparando interesantes historias. También aquí puede incluirse el dispare o el humor. Algunos ejemplos: “ Me contaron que existió una vez un paraguas muy raro...cuando alguien lo abría, empezaba a llover adentro de él...¡ imagínense cuántos problemas provocaba!...Sin incursionar necesariamente en el plano del disparate, se puede intentar contar la historia de algún objeto, tratando de imaginar qué podrá pensar o sentir éste.Por ejemplo, una moneda que va pasando de mano en mano, o un libro al que todos se llevan para leer, u otro que nadie lee y espera en un estante de la biblioteca que alguien lo lleve consigo.• Personajes tradicionales en otros lugaresPersonajes muy característicos y bien identificados por los chicos como Caperucita Roja, Cenicienta, El gato con Botas, Pulgarcito, etc, pueden ser protagonistas de distintas historias y proponemos un cambio de lugar. Puede ser de un cuento a otro: “ El día en que Caperucita se encontró con Blancanieves...”O ubicados en una época diferente: ¿Qué haría Cenicienta en un Shopping?. Y ¿ Pulgarcito en nuestro jardín? También los superhéroes o personajes de dibujitos pueden ser invitados a convertirse en protagonistas de la historia.• Personajes imaginados a partir de alguna pertenenciaUn elemento concreto, un dibujo o una silueta recortada representando algún elemento puede ser un punto de partida para generar un personaje “ dueño” del elemento en cuestión. Por ejemplo: una valija, un sombrero, un bastón, una medalla, un anillo...Imaginar al dueño a partir del elemento presentado- que deberá- en lo posible, ser sugerente- con sus rasgos característicos es otro comienzo posible para idear una historia.Puede haber muchas opciones más, lo importante es tener en cuenta explorar la riqueza que pueda surgir en su caracterización.Dejar que los chicos “ digan lo suyo” espontáneamente y propiciar la profundización que pueda hacerse interviniendo en el armado del relato con algunas preguntas que la movilicen.2. Cuentos a partir de escenarios• Escenarios típicos.Ciertos escenarios ayudan mucho a crear expectativas , están ya asociados a situaciones de algún tipo y pueden dar pie al comienzo de distintas historias. Los bosques, los castillos, las casas “ embrujadas” son muy conocidos por los chicos de este edad que saben reconocer sus características prototípicas por su presencia en diversos cuentos, películas o programas de televisión.Damos algunas posibilidades:-personaje de nombre desconcertante, en escenario típico: “ el día en que el chuchuleque se perdió en el bosque...”-personaje que está en muchos cuentos , pero..., es escenario típico: “ El pato que cambia de color a cada rato vive en un castillo”objeto personaje en escenario típico: “El sombrero de la casa embrujada”.-personajes tradicionales en escenario típico: la alternativa planteada anteriormente para estos personajes era “ correrlos” de su escenario típico hacia uno de otra época .Así se puede proponer : Caperucita en la casa embrujada, algún superhéroe o personaje de dibujos animados en un castillo.• En escenarios “ comunes” pueden pasar muchas cosas.Una posibilidad interesante es jugar con las “ cosas” que algunos personajes podrían tener. Se puede partir de objetos comunes, muy conocidos por los niños, pero que, al ser pensados como posibles “ casa” de personajes también conocidos por ellos, movilicen diversidad de historias.Se sugiere trabajar con tarjetas para tener más posibilidades, las mismas representan objetos y personajes elegidos por el docente.Colocadas a la vista de los niños, puede ser en una pizarra magnética o franelógrafo- se les propondrá seleccionar una “ casa” para cada personaje y luego elegir una de estas combinaciones para comenzar la historia.Como quedarán varias combinaciones ( según sean las tarjetas presentadas) las restantes podrán ser punto de partida para otros cuentos a realizar en otros momentos, o bien se incluirán las tarjetas en el Rincón de la Biblioteca para que los niños jueguen en pequeños grupos durante el período juego- trabajo.Toda vez que el docente presente algún material d este tipo ( tarjetas, láminas, etc) con los que se realice algún juego de producción es muy conveniente incorporarlo luego a este Rincón.Se propiciará así la exploración autónoma de los chicos , la recreación de dinámicas de juegos que les han gustado y la producción de nuevos relatos.Por ejemplo las tarjetas podrían representar :Personajes: fantasma, ratón, araña, flor.Objetos “ casas” : piano, espejo, zapato viejo, ropero.Las combinaciones pueden ser muchas: un fantasma que vive dentro de un espejo, un ratón en el piano, la flor dentro del zapato y una araña en el ropero. O bien el ratón en el zapato, la araña en el espejo, el fantasma en el patio. Quizás el ratón que vive en el piano lo hace sonar, para asombro de las personas que no saben que vive allí...quizás se asusten, crean que el piano está “ encantado”...En otra historia , quizás el ratón viva cómodamente allí hasta que alguien compra el piano y empiezan sus problemas. Para el fantasma que vive en el espejo: tal vez sea muy “ bromista” y refleje cosas insólitas en lugar de la imagen de las personas que se miran en él.3. Y las chicos de la sala se fueron a...La propuesta es ubicar a los chicos como protagonistas de una historia. En esta edad, de acuerdo con el egocentrismo, los niños muestran interés por los cuentos con protagonistas niños. La alternativa de imaginarse a sí mismos como personajes de una historia resulta muy atrayente para ellos.Algunas ideas:¿Qué podría pasar si fuéramos todos juntos de campamento?Si estuviéramos solos en una isla desierta?¿Si fuéramos en un submarino de viaje bajo el mar?¿Si hiciéramos un viaje espacial-?¿Si viajáramos en el tiempo y apareciéramos en la época en que vivían los dinosaurios?4. Cuentos a partir de acontecimientosSi el acontecimiento es disparatado puede ser desconcertante, puede dar pie a interesantes y movilizadotas historias. Puede ser presentado oralmente o por medio de alguna lámina que lo sugiera.• Acontecimientos enunciados oralmente:• El día que llovió de abajo para arriba.• Los árboles , en lugar de flores o frutas, comienzan a dar chocolatines.• Todos los teléfonos del mundo se descomponen y al marcar un número, comunican con lugares imprevistos.• Un viento rarísimo y muy potente permite volar por el aire como pájaros.• Los animales de pronto pueden hablar como nosotros y contarnos lo que piensan, lo que quieren, lo que sienten.• Acontecimientos sugeridos por imágenesPueden presentarse láminas, fotografías que sugieran con bastante claridad un acontecimiento.Es factible encontrar en revistas foros que presentan una situación como un acontecimiento insólito, las mismas pueden explorarse para originar relatos.Se citan a continuación algunas fotografías observadas en la última etapa:-Un gatito duerme profundamente bajo el sol primaveral mientras una mariposa se posa , despreocupada en su pata .-Un autobús de dos pisos chocado de manera inexplicable contra un árbol.-Una bandada de pájaros parece seguir a un aviador en su viaje por el cielo.-Una botella que contiene un barco en miniatura al estar en porimer plano parece contener también a los barcos verdaderos que se superponen al fondo.El diario puede ser una importante fuente para obtener este tipo de imágenes.El docente puede recurrir a dibujos hechos por él mismo o mostrar alguna ilustración de un cuento. Éste no deberá ser conocido por los alumnos, ya que, de lo contrario, el argumento original influiría en ellos sin propiciar una historia nueva y original..5. Cuentos a partir de accionesComo puede observarse, los elementos que componen la narración y que han sido enumerdos hasta ahora como propuestas de punto de partida para el relato impliocan por sí mismos a otros.Es decir, a partir de un personaje, por ejemplo, éste necesariamente actuará de determinada manera ( acción), se moverá en distintos lugares ( escenarios) y tal vez le ocurran diferentes sosas, previstas o imprevistas ( acontecimientos).Del mismo modos, los escenarios, acontecimientos y acciones se relacionan entre sí, e inclusive algunas veces se incluyen. Desglosarlos de esta manera tiene el solo fin de pensar alternativas de comienzo. Todas son válidas si pueden garantizar historias imaginativas y creativas por parte de los chicos.Las acciones están estrechamente ligadas a los personajes. No obstante se puede pensar en algunas que resulten especialmente interesantes para combinar con ellos. Algunas sugerencias pueden ser:1- Nuevamente los chicos como protagonistas:-¿ Qué haríamos si pudiéramos cambiar de tamaño a nuestro gusto y cuándo tuviéramos ganas?-¿ Y si pudiéramos volar?-¿Hacernos invisibles?-¿Nadar bajo el agua como los peces?-¿Hechizar como las hadas y magos de los cuentos?2- Acciones y conflictosLos chicos de esta edad se han familiarizado con lo que es un conflicto debido a su presencia en los cuentos destinados a ellos.Presentado como un problema a resolver, es un desencadenante poderoso de acciones que pueden poner en juego toda su inventiva.Algunas sugerencias:- Un perrito quiere cruzar un río para encontrarse con su novia, pero no sabe nadar.-Un gatito se ha trepado a un árbol y no puede bajar. Un grupo de chicos quiere ayudarlos.-Al rey le han robado su valiosa corona y la precisa con suma urgencia para una ceremonia real.-Una mariposa, inexplicablemente, comienza a perder sus bellos colores, y está muy preocupada.CUENTOSEl sapo de río y la caracola de mar de Samy BayalaSamy BayalaSamy Bayala nació en 1967 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Escribe sobre literatura infantil en diarios y revistas, y coordina talleres de lectura y escritura. Estudia la carrera de Intérprete de Lengua de Señas, para comunicarse y poder intercambiar experiencias con las personas sordas, especialmente con los niños, que utilicen el lenguaje de las señas como lengua natural. Su primer libro de cuentos fue Rayo de Luna… Claro de Sol. Con Cuando los sapos se enamoran obtuvo una Mención de Honor en el Concurso Internacional de Literatura Infantil “Julio C. Coba” 1999, en Quito, Ecuador.En el lugar más lindo del mapa había un río.Un río que corría feliz entre las piedras; un río azul o celeste y a veces verde.Nunca se sabía de qué color iba a estar el río al día siguiente, ni siquiera se podía saber a ciencia cierta de qué color iba a estar dentro de dos horas; porque eso dependía del sol y el sol es un poco caprichoso.A veces iluminaba las aguas más de un lado que del otro y a veces más del otro que de éste, entonces el río parecía un tigre lleno de rayas de diferentes colores, que se estiraban para todos lados.En el río azul, celeste o verde (como más les guste) vivía un sapo que de tantos años de vivir en el mismo lugar, se había hecho amigo de casi todos sus vecinos.Entre ellos estaban las tres hormigas Negra, Negrusa y Negrona (que habían hecho su casa abajo de una planta grande); la lagartija Juana (a la que una vez alguien le cortó la cola pero que por suerte le volvió a crecer después que la puso en remojo) y algunos pájaros que cantaban mientras el agua azul, celeste y verde corría hacia quién sabe dónde.Una tarde el sapo se había subido a un tronco que flotaba en el agua y cantaba feliz, porque había llegado la primavera.—Las mariposas vuelan, el sol se levanta alegre,los pajaritos cantan, la lluvia así se espanta…Tan distraído estaba con su canción que no se dio cuenta que el río corría como siempre y el tronco corría también.—Los gusanitos bailan, las flores se despiertanlos pececitos saltan, la lluvia así se espanta…De pronto, al pasar cerca de unas piedras que formaban una cascada, el río tomó mucha velocidad y el sapo asustado dejó de cantar y se agarró fuerte de la única rama que tenía el tronco.—¡Ay! ¡Aya ayaaaa! —comenzó a gritar.Pero nadie lo oía porque él ya estaba muy lejos de su casa.Un gigante enorme lo envolvió entre sus brazos y en menos que canta un gallo, lo tiró muy lejos.Sapo de Río cerró los ojos bien fuerte porque no quería ver y plín, purupúm, plón, cayó sobre la tierra dando un fuerte golpe.Mientras el sapo veía todas las estrellas del cielo juntas oyó una voz a sus espaldas.—¿Pero qué es esto que ven mis ojos?—¡Por favor, por favor señor gigante no me coma! Mire que soy tan chiquito que no le voy a servir para nada —dijo el sapo sin abrir ni un poco así los ojos.—Pero yo no te voy a comer porque no como sapos y además ¿de qué gigante estás hablando? Yo no veo ninguno cerca —dijo la voz.El sapito tomó coraje y espió un poco para ver qué pasaba.Estaba sentado sobre un montón de arena y frente a él bailaban dos palmeras al ritmo del viento.Entonces se animó y abrió los ojos del todo para mirar mejor.La que hablaba era una caracola, y al sapo le pareció muy hermosa; su cuerpo era de un color rosa suave, tan suave que parecía transparente y sus ojos brillaban como dos piedras lustradas.—Yo soy Caracola de Mar, ¿y vos?—Yo soy Sapo de Río para lo que guste mandar —dijo el sapo que al fin de cuentas era un caballero.De pronto el sapo recordó cómo había llegado hasta ese lugar.—¿Y el gigante adónde se escondió?—¡Y dale con el gigante! ¿Pero de qué gigante hablás?—Hablo de ese que me agarró por atrás sin darme tiempo a nada, parecía todo de agua y con brazos de espuma.La caracola empezó a reír y su risa parecía una campanita.Con su voz dulce, le contó a Sapo de Río que estaban en la orilla del mar y que seguro una ola traviesa lo había empujado hasta tirarlo sobre la arena.Durante el resto del día, la caracola y el sapo charlaron sin parar.Al sapo le costaba entender que por haber navegado y navegado sobre un río había llegado al mar, pero la caracola miraba a lo lejos y repetía:—Todos los ríos van al mar…Entonces él, para no llevar la contra, decía:—Es verdad… —y dejaba escapar un suspiro para que su respuesta pareciera más interesante.Después de un rato de caminar y charlar, la caracola le dijo al sapito que por qué no se quedaba unos días y el sapo pensó que unas vacaciones no le hacen mal a nadie, entonces aceptó la invitación.Al día siguiente, mientras paseaban por la playa, la caracola le presentó algunos amigos.Así fue como Sapo de Río conoció a la Señora Roca de Arena que se deshacía de amor por el viento; a la estrellita de mar Miricundis, que venía de una familia muy refinada y a los hermanos Tolomeo y Cucusleto, que eran hipocampos o para hacerla más fácil, caballitos de mar.A Sapo de Río le causaba mucha risa hablar con ellos, porque ante cualquier pregunta contestaban a coro:—Veremos, veremos, después lo sabremos.Entonces el sapo, a propósito, se la pasaba pregunta que te pregunta.—Hoy el sol ¿saldrá por la derecha o por la izquierda?—Veremos, veremos, después lo sabremos…—¿La luvia caerá de arriba para abajo o de abajo para arriba?—Veremos, veremos, después lo sabremos…Y así Sapo de Río y Caracola de Mar se reían a carcajadas.Pero un día pasó lo que en algún momento tenía que pasar.El sol no salió ni por la derecha ni por la izquierda, ni de arriba para abajo ni de abajo para arriba.Entonces el cielo se puso gris, la arena más húmeda que nunca y el viento resopló sin parar.Después, con un solo relámpago y sin pedir permiso, apareció la lluvia.Sapo de Río y Caracola de Mar se refugiaron atrás de una piedra grande y pusieron sobre sus cabezas una hoja de palmera que habían encontrado en la playa.Algo raro pasaba, porque ninguno de los dos hablaba; parecía que el viento se había llevado todas las palabras muy lejos.De pronto el sapo sintió unas cosquillas en su pecho, cerca del corazón, y sin pensarlo dos veces empezó a tararear:—Las mariposas vuelan, el sol se levanta alegre,los pajaritos cantan, la lluvia así se espanta…Pero no pudo seguir cantando porque un nudito le apretaba la garganta. Para disimular dejó escapar un suspiro.—Ah… qué será de mis amigas Negra, Negrusa y Negrona. ¿Habrán terminado por fin su casa?.—Parece que va a seguir lloviendo —contestó la caracola mirando cómo el mar y el cielo se abrazaban.—Ah… —volvió a decir el sapo—. ¿Cómo estará la lagartija Juana? ¿Le habrá crecido la cola lo suficiente?—Tal vez salga el arco iris… —dijo la caracola—. Me encanta el arco iris…—Ah —suspiró más fuerte el sapo—. ¿De qué color estará hoy mi río, azul, celeste o verde?Esta vez la caracola no pudo responder porque las palabras se le habían hecho un ovillo adentro de la boca.Los que saben dicen que cuando llueve el mar se pone triste y contagia su tristeza al que lo mira.¿Sería por eso que la caracola tenía ganas de llorar?Después de uno o dos días, la lluvia se fue sin hacer ruido y Sapo de Río decidió que ya era hora de volver a su casa.A la caracola le costó un poco entender esta decisión, pero lo pensó y se dio cuenta que extrañar es una cosa seria, así que fue ella misma la que habló con la Ballena Tita, para que llevara al sapito de regreso a su casa.El día de la partida, todos estaban en la playa.La estrella de Mar Miricundis agitaba en el aire un pañuelo blanco con puntilla de algas.La señora Roca de Arena hacía fuerza para no soltar ni una lágrima porque a ella las despedidas la hacían llorar y si lloraba se deshacía y si se deshacía estaba lista.Y los hermanos Tolomeo y Cucusleto que casi llegan tarde porque la corriente los empujaba para otro lado.—Bueno llegó la hora de irme —dijo Sapo de Río.—Te voy a extrañar —dijo la caracola poniéndose colorada.—Yo también te voy a extrañar, espero que algún día puedas conocer mi río; no sabés lo lindo que es, con flores en la orilla y muchos árboles alrededor.La Ballena Tita hizo sonar el silbato que anunciaba la partida.—Bueno, adiós —dijo el sapo.—¡Adiós y buen viaje! —dijo la caracola agitando su manito en el aire.Plif, ploff, plaff, la ballena se fue hacia las aguas profundas, con el Sapo de Río a cuestas.—¿Nos volveremos a ver? —alcanzó a preguntar el sapo mientras la ballena nadaba entre las olas.—Veremos, veremos, después lo sabremos —gritaron Tolomeo y Cucusleto.Entonces todos se rieron a carcajadas, y el mar se puso contento porque, dicen los que saben, que la felicidad también es contagiosa.Grillo Gómez de Carlos MarianidisCarlos Marianidis nació en Buenos Aires. Cursó estudios de violín, teatro y psicología. Autor de poesía, cuento, teatro y novela, ganó —entre otros— tres veces el premio “Ariel Bufano” de la Universidad de Morón, el de Creación Artística de la Universidad de Belgrano, el “Pablo Neruda” de la Embajada de Chile y el “Casa de las Américas” por la novela Nada detiene a las golondrinas, que integra el catálogo de la Internationale Judgendbibliothek de Munich. En 2003 se presentó en la Feria del Libro y en el 8º Festival Internacional de Poesía de La Habana.Grillo Gómez toca solitariamente su canción —¡crí… crí!— todas las noches en su pequeña zanja, hasta que una tormenta le trae a los hermanos Rena y a la luciérnaga Lucía. Desde ese momento, Grillo encontrará un destino mejor para su canción y para su vida.Hacía tiempo que Grillo Gómez estaba solo, en medio de su pequeña zanja tocando y tocando —¡crí-crí… crí-crí!— sus canciones, sentado en el mismo junco de siempre.Vivía muy triste porque era maestro de música y en ese lugar no había a quién enseñarle y, por tanto, se aburría todos los días.De noche miraba el cielo, buscaba una estrella y jugaba a que ella le cantaba —¡chis-chis… chis-chis!— cada vez que titilaba; entonces él la acompañaba —¡crí-crí… crí-crí!—. Y así, hasta quedarse dormido.Una madrugada, mientras todo era silencio, una lluvia suave, suave, comenzó a caer. Y cayó tanta, tanta agua durante horas, que la zanja creció como un río.Grillo Gómez se despertó por el frío y descubrió que estaba completamente mojado.Asustado, se abrazó a su junco, que se agitaba sin cesar. De pronto, sobre el agua, vio encenderse y apagarse un faro amarillo… Trepó hasta la hoja más alta y miró con atención.—¿Quién anda ahí? —gritó.Nadando a toda velocidad, dos renacuajos empujaban —uno de cada lado— una hoja seca sobre la cual iba sentada una luciérnaga que cada vez que movía las alas parecía un relámpago.—¡No se asuste, maestro! —dijo una voz ronca—. Somos los hermanos Rena; más rápidos que un delfín, más fuertes que una ballena.—¿Y qué llevan ahí? ¿Una lámpara?—¡Nooooo…! —contestó el otro renacuajo, atando ya el cabo de la hoja al junco—. Es nuestra amiga Lucía; nos conocimos en el viaje; a ella la trajo el viento y a nosotros, el oleaje.Lucía batió las alas y de su vientre diminuto salió una luz brillante que significaba “Buenas noches”.—Nosotros, atentamente, lo escuchamos día a día desde la zanja de enfrente —agregó el renacuajo.-¡Gracias! —exclamó Gómez entusiasmado—. ¿Por qué no se quedan hasta que aclare? ¡Es muy peligroso que sigan adelante!Contentos con la invitación, los visitantes se quedaron.A la mañana siguiente, el sol asomó su cabezota colorada sobre el horizonte y el agua empezó a bajar. La corriente había dejado sobre la orilla un montón de palillos, una botella gigante de plástico, media nuez vacía y un periódico desteñido.Los primeros en abrir los ojos fueron los hermanos Rena, que golpearon apenas la hoja para queLucía se despertara.Luego, Grillo Gómez bajó de su refugio, a darles los buenos días.—¡Hola, amigos! ¿Durmieron bien?—¡Sí, maestro! —contestó, desperezándose, un renacuajo—. Su almohada de junco es muy cómoda.—Y su zanja es más tranquila que una linterna sin pila —bostezó el otro.También Lucía dijo algo con su luz, pero como ya era de día, ninguno la pudo ver.—Bueno, Gómez… Todo está muy lindo, el peligro pasó, pero tenemos que irnos —agradecieron amablemente los renacuajos.Grillo Gómez, con la mirada triste (porque nuevamente se quedaría solo), les ayudó a desatar la hoja de su junco y antes que partieran les tocó sus más hermosas melodías.Al terminar, los hermanos Rena palmearon a rabiar el agua con sus colas, manitas y patitas y Lucía abrió las alas como diez veces.De repente, uno de los renacuajos se llevó la mano al mentón y se quedó pensando un rato.Después le dijo algo al oído a su hermano y éste a Lucía.—¿Estarían todos de acuerdo? —preguntó, en tanto que Grillo Gómez, intrigado, enfundaba su instrumento.—Maestro: ¿qué tiene que hacer aquí?Gómez, sin levantar la vista, habló melancólicamente.—Éste es mi lugar… es aquí donde tengo que estar…—¡Pero si aquí nadie le escucha! —replicó el renacuajo, confundido —. ¿No le gustaría tocar en otras zanjas, conocer otro sendero, que lo aplauda mucha gente y, además, ganar dinero…?—Y… sí, pero no me puedo ir de aquí… Aparte, no sé si a los demás les gustará lo que toco… si no me dará vergüenza… si…Entonces, antes de que Grillo Gómez siguiera lamentándose, los hermanos se sumergieron y al rato aparecieron con una nuez partida al medio que habían visto cerca de allí.—Maestro —se acercó a hablarle casi al oído un renacuajo—, use la imaginación. Lo más bello que hay es poder darles a los demás lo que uno sabe hacer. Estoy seguro de que con la idea que tengo, usted va a ser más feliz que ahora y podrá vivir haciendo su música a toda hora…¿Y saben cómo termina esta historia?Todas las noches, los hermanos Rena pasean —uno de cada lado— su cascarón de nuez, como si fuera una góndola. Y dentro de ella, iluminado por el farolillo de Lucía, Grillo Gómez da conciertos y serenatas a los enamorados que quieren salir a navegar.Y algunas veces, cuando hay luna llena —si uno se fija bien, pero bien—, se puede ver a las parejas de hormigas o de escarabajos, haciendo fila para comprar sus boletos y dar una vuelta en góndola, al romántico compás del ¡crí-crí… crí-crí! de Grillo Gómez.Y, como dirían los hermanos Rena:Si quieres cumplir tu sueño,Toca y toca tu canción:Sólo hay que poner empeño¡y seguir al corazón!Los tres cerditosEn el corazón del bosque vivían tres cerditos que eran hermanos. El lobo siempre andaba persiguiéndoles para comérselos. Para escapar del lobo, los cerditos decidieron hacerse una casa. El pequeño la hizo de paja, para acabar antes y poder irse a jugar.El mediano construyó una casita de madera. Al ver que su hermano pequeño había terminado ya, se dio prisa para irse a jugar con él.El mayor trabajaba en su casa de ladrillo. - Ya veréis lo que hace el lobo con vuestras casas- riñó a sus hermanos mientras éstos se lo pasaban en grande.El lobo salió detrás del cerdito pequeño y él corrió hasta su casita de paja, pero el lobo sopló y sopló y la casita de paja derrumbó.El lobo persiguió también al cerdito por el bosque, que corrió a refugiarse en casa de su hermano mediano. Pero el lobo sopló y sopló y la casita de madera derribó. Los dos cerditos salieron pitando de allí.Casi sin aliento, con el lobo pegado a sus talones, llegaron a la casa del hermano mayor.Los tres se metieron dentro y cerraron bien todas las puertas y ventanas. El lobo se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar. Con una escalera larguísima trepó hasta el tejado, para colarse por la chimenea. Pero el cerdito mayor puso al fuego una olla con agua. El lobo comilón descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se escaldó. Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque. Se cuenta que nunca jamás quiso comer cerdito.FINHoy Galleta duerme en cuchaEdith Mabel RussoEdith Mabel Russo nació en la ciudad de La Plata, Buenos Aires, Argentina. Es docente y trabaja como directora de un establecimiento educativo de la rama inicial. Publicó nueve libros de literatura infantil (poesías, cuentos, adivinanzas, rimas, trabalenguas, canciones). Sus obras fueron publicadas por Kapelusz, Puerto de Palos, Edebé, Plus Ultra, AZ, Estrada, Guadal, Ediba y Ediciones Infantil. Colabora con otros autores en la realización de manuales, libros de lectura, antologías, etc. Escribe para revistas especializadas en educación y literatura para niños. Recibió alrededor de treinta premios por su labor.Galleta llegó a sus vidas una tarde de verano.Luciano y Micaela estaban jugando en la plaza. Bueno, en realidad no estaban jugando, sino caminando bajo la sombra de los árboles porque hacía más calor que no sé qué.Luciano tenía ocho años y su hermanita cuatro. La orden de la mamá había sido, con el dedo índice de la mano derecha en alto:—¡Luciano, cuidá a tu hermanita todo el tiempo!Y Luciano, como bueeeeen hermano, a esa altura de la tarde había acudido como cuatro veces al llamado de Micaela:—¡Lu! ¡Vení! ¡Mirá cuántas hormigas! ¿Por qué van en fila? ¿Eh? ¿Por qué?—¡Lu! ¡Eso que está allá arriba! ¿Es una paloma o un helicóptero? Si no hace ruido debe ser una paloma ¿no?—¡Lu! ¡Ahí viene el heladero! ¡Quiero un helado! ¿Trajiste monedas?—¡Lu! ¡Subime al trepador y quedate cerquita por si me caigo! ¿Si?Pos eso, cuando lo llamó por décima vez, Luciano la escuchó sólo desde lejos:—¡Lu! ¡Mirá que lindo perrito! —insistió Micaela—. ¡Dale! ¡Vení! ¡Mirá como mueve la cola! ¿Lo puedo tocar? ¿Eh? ¿Lo puedo acariciar?Y Luciano, interrumpiendo la apasionante tarea de atarse los cordones de las zapatillas por décimoquinta vez, decidió ir a ver qué pasaba.Cuando llegó junto a su hermana, lo vio. Pequeño y movedizo. Peludo, marrón y con los ojos negros como carbones. Era el perrito más lindo que había visto.Movía la cola sin parar, mientras daba vueltas alrededor de una galleta tirada, mordisqueándola con placer.Luciano se agachó y dándose golpecitos en la pierna con la mano, dijo:—Vení Galleta, vení conmigo…Y Galleta fue. Ya había terminado de mordisquear el último trozo, por eso siguió con el borde del pantalón de Luciano y después con los cordones de las zapatillas (y bueno, habrá que atarlas por décimosexta vez).—Está solito… —murmuró Micaela—. ¿Vamos a llevarlo a casa?—Y… no sé… capaz que mamá no quiere… —le contestó Luciano.—Dale… le decimos que no ladre y listo.—Claro, porque decirle a un perrito que no ladre es refácil, ¿no?—¿Y qué? Cuando vos me pedís que me calle, que no hable… ¿Yo no te hago caso? ¿Eh? Dale… tiene cara de obediente, miralo…Galleta, como entendiendo la conversación, movió la cola, bajó las orejas y endulzó su mirada empalagosamente.Luciano lo levantó, lo apoyó contra su pecho y tomando a su hermanita de la mano, emprendió el regreso. Mientras se acercaba a su casa, no sabía quién se movía más, si el perrito o la nena.Cuando la mamá los vio llegar, exclamó con cara de mamá al borde de un ataque de nervios:—¡Luciano! ¡¿Y eso qué es?!Micaela pensó: “Qué raro… una señora tan grande que no haya visto nunca un perro”. Y cuando se disponía a explicarle de qué se trataba, la mamá prosiguió con la siguiente pregunta:—¿Un perro? ¿Y cachorro para colmo? Cualquier día de estos te vas a encontrar un león y lo vas a traer ¿no?Micaela trató de recordar todo lo que había visto en la plaza hasta el momento: hormigas, palomas, mariposas, este perro y hasta un gato, pero un león… “¡Ah! ¡Estas madres de ahora!”, pensó.—Pero mami… —suplicó Luciano—, está solo, no sabe ni cruzar la calle, nosotros nos vamos a ocupar de cuidarlo todo el tiempo ¡Te lo prometemos! Vas a ver cuando venga papi ¡Va a estar recontento! Además, una vez vi en la biblioteca de la escuela, un libro que leen todos los padres y se titula: “La importancia de una mascota en la vida feliz de un niño”.—¡Y de una triste niña! —interrumpió Micaela.La mamá estaba ahora, al borde de un ataque de risa, entonces, ante las miradas suplicantes de los chicos, aclaró:—Bueno, está bien, vamos a dejarlo en casa y esperemos que no ladre mucho…—¡Gracias ma! ¡Sos una genia! —dijo Luciano abrazándola.—¡Guau, guau, guau! —agregó Galleta.—No te preocupes mami, eso que escuchaste, no lo hace casi nunca… ¡Ya le enseñamos a ladrar con la boca cerrada! —aclaró Micaela seriamente. La tarea era, ahora, improvisar una cucha, para que desde la primera noche Galleta durmiera tranquilo, en su lugar. Luciano, con el perrito a upa y con su hermanita corriendo detrás, fue hasta la verdulería a pedir cajones de manzanas.Tuvieron que hacer varios viajes, pero al cabo de un rato, los cajones estaban apilados en el cuarto de las herramientas. Galleta daba vueltas alrededor de la pila haciéndola tambalear con los golpes de la colita. La que la derribó definitivamente fue Micaela, cuando trató de atraparlo para que no molestara.Uno de los cajones cayó sobre la latita repleta de clavos, desparramándolos por el suelo.—Bueno, bueno, bueno… —dijo Luciano, armándose de paciencia—, ¿qué les parece si yo trabajo y ustedes me miran? ¿Eh?—¡Dale! ¡Nosotros te miramos! —agregó Micaela abrazando a Galleta—. ¿Y a qué hora la vas a terminar?—Y no sé, si todavía no la pude empezar, gracias al lío que ustedes armaron…—Pero… y si llega la noche y no la terminaste… ¿qué va a pasar? ¿Qué vamos a hacer?—Y… a lo mejor vienen los duendes del cuento que te contó mamá, ¿te acordás? Y la terminan.—¡Ah! Los duendes que terminaron de arreglar los zapatos mientras el pobre zapatero dormía… ¡Buenísimo! Pero… esas son cosas de cuentos ¿no, Lu?Luciano, con una sonrisa dibujada en la cara, siguió desarmando cajones y tratando de unir las maderas con mucho cuidado. El papá regresaría recién a la noche y se llevaría una gran sorpresa al ver que su hijo, solito, había armado una cucha. Pasaron varias horas. Luciano martillaba y martillaba. Micaela hablaba y hablaba. El caso es que el sueño los venció y, cuando regresó el papá, los encontró dormidos en el suelo.A Galleta lo descubrió jugando, un rato con los cordones de las zapatillas de Luciano y otro rato con las trenzas de Micaela. Entonces fue él quien quiso darles una sorpresa a sus hijos. Primero llevó a cada uno a su cama, y luego, con Galleta saltando a su alrededor, terminó la cucha.Cuando los primeros rayos del sol entraron por la ventana de la habitación, Luciano y Micaela, sin detenerse a pensar cómo habían llegado ahí, saltaron de sus camas y corrieron dispuestos a terminar su trabajo.Pero cuando llegaron al cuarto de las herramientas, abrieron los ojos así de grandes, al ver a Galleta durmiendo cómodamente en la cucha terminada.—¿Vos… vos… ve… ves lo que yo estoy viendo? —tartamudeó Luciano.—¡Vinieron los duendes del cuento, Lu! ¡Vinieron los duendes! —exclamó Micaela.Cuando el papá se levantó los encontró sentados frente a la cucha, todavía con los ojos así de grandes y la boca así de enorme.Esperaba que los chicos le dijeran:—¡Gracias papi!Pero en cambio le dijeron:—¿Viste papi? ¡Encontramos un perro! ¿Se puede quedar? ¿Eh? ¿Se puede quedar?La mamá y el papá piensan que en algún momento, cuando se les calme un poco la emoción por la mascota, Luciano y Micaela darán las gracias.Luciano y Micaela piensan que la magia de los cuentos se cumple, si lo deseamos con muchísima fuerza .El que sabe toda la verdad es Galleta. Pero no la puede decir, porque tiene la orden terminante de ladrar con la boca cerrada. EL GATO CON BOTA CHARLES PERRAULTUn molinero dejó como única herencia a sus tres hijos, su molino, su burro y su gato. El reparto fue bien simple: no se necesitó llamar ni al abogado ni al notario. Habrían consumido todo el pobre patrimonio.El mayor recibió el molino, el segundo se quedó con el burro, y al menor le tocó sólo el gato. Este se lamentaba de su mísera herencia:-Mis hermanos, decía, podrán ganarse la vida convenientemente trabajando juntos; lo que es yo, después de comerme a mi gato y de hacerme un manguito con su piel, me moriré de hambre.El gato, que escuchaba estas palabras, pero se hacía el desentendido, le dijo en tono serio y pausado:-No debéis afligiros, mi señor, no tenéis más que proporcionarme una bolsa y un par de botas para andar por entre los matorrales, y veréis que vuestra herencia no es tan pobre como pensáis.Aunque el amo del gato no abrigara sobre esto grandes ilusiones, le había visto dar tantas muestras de agilidad para cazar ratas y ratones, como colgarse de los pies o esconderse en la harina para hacerse el muerto, que no desesperó de verse socorrido por él en su miseria.Cuando el gato tuvo lo que había pedido, se colocó las botas y echándose la bolsa al cuello, sujetó los cordones de ésta con las dos patas delanteras, y se dirigió a un campo donde había muchos conejos.Puso afrecho y hierbas en su saco y tendiéndose en el suelo como si estuviese muerto, aguardó a que algún conejillo, poco conocedor aún de las astucias de este mundo, viniera a meter su hocico en la bolsa para comer lo que había dentro. No bien se hubo recostado, cuando se vio satisfecho. Un atolondrado conejillo se metió en el saco y el maestro gato, tirando los cordones, lo encerró y lo mató sin misericordia.Muy ufano con su presa, fuese donde el rey y pidió hablar con él.Lo hicieron subir a los aposentos de Su Majestad donde, al entrar, hizo una gran reverencia ante el rey, y le dijo:-He aquí, Majestad, un conejo de campo que el señor marqués de Carabás (era el nombre que inventó para su amo) me ha encargado obsequiaros de su parte.-Dile a tu amo, respondió el rey, que le doy las gracias y que me agrada mucho.En otra ocasión, se ocultó en un trigal, dejando siempre su saco abierto; y cuando en él entraron dos perdices, tiró los cordones y las cazó a ambas. Fue en seguida a ofrendarlas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo. El rey recibió también con agrado las dos perdices, y ordenó que le diesen de beber.El gato continuó así durante dos o tres meses llevándole de vez en cuando al rey productos de caza de su amo. Un día supo que el rey iría a pasear a orillas del río con su hija, la más hermosa princesa del mundo, y le dijo a su amo:-Sí queréis seguir mi consejo, vuestra fortuna está hecha: no tenéis más que bañaros en el río, en el sitio que os mostraré, y en seguida yo haré lo demás.El marqués de Carabás hizo lo que su gato le aconsejó, sin saber de qué serviría. Mientras se estaba bañando, el rey pasó por ahí, y el gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:-¡Socorro, socorro! ¡El señor marqués de Carabás se está ahogando!Al oír el grito, el rey asomó la cabeza por la portezuela y reconociendo al gato que tantas veces le había llevado caza, ordenó a sus guardias que acudieran rápidamente a socorrer al marqués de Carabás. En tanto que sacaban del río al pobre marqués, el gato se acercó a la carroza y le dijo al rey que mientras su amo se estaba bañando, unos ladrones se habían llevado sus ropas pese a haber gritado ¡al ladrón! con todas sus fuerzas; el pícaro del gato las había escondido debajo de una enorme piedra.El rey ordenó de inmediato a los encargados de su guardarropa que fuesen en busca de sus más bellas vestiduras para el señor marqués de Carabás. El rey le hizo mil atenciones, y como el hermoso traje que le acababan de dar realzaba su figura, ya que era apuesto y bien formado, la hija del rey lo encontró muy de su agrado; bastó que el marqués de Carabás le dirigiera dos o tres miradas sumamente respetuosas y algo tiernas, y ella quedó locamente enamorada.El rey quiso que subiera a su carroza y lo acompañara en el paseo. El gato, encantado al ver que su proyecto empezaba a resultar, se adelantó, y habiendo encontrado a unos campesinos que segaban un prado, les dijo:-Buenos segadores, si no decís al rey que el prado que estáis segando es del marqués de Carabás, os haré picadillo como carne de budín.Por cierto que el rey preguntó a los segadores de quién era ese prado que estaban segando.-Es del señor marqués de Carabás, dijeron a una sola voz, puesto que la amenaza del gato los había asustado.-Tenéis aquí una hermosa heredad, dijo el rey al marqués de Carabás.-Veréis, Majestad, es una tierra que no deja de producir con abundancia cada año.El maestro gato, que iba siempre delante, encontró a unos campesinos que cosechaban y les dijo:-Buena gente que estáis cosechando, si no decís que todos estoscampos pertenecen al marqués de Carabás, os haré picadillocomo carné de budín.El rey, que pasó momentos después, quiso saber a quién pertenecían los campos que veía.-Son del señor marqués de Carabás, contestaron los campesinos, y el rey nuevamente se alegró con el marqués.El gato, que iba delante de la carroza, decía siempre lo mismo a todos cuantos encontraba; y el rey estaba muy asombrado con las riquezas del señor marqués de Carabás.El maestro gato llegó finalmente ante un hermoso castillo cuyo dueño era un ogro, el más rico que jamás se hubiera visto, pues todas las tierras por donde habían pasado eran dependientes de este castillo.El gato, que tuvo la precaución de informarse acerca de quién era éste ogro y de lo que sabia hacer, pidió hablar con él, diciendo que no había querido pasar tan cerca de su castillo sin tener el honor de hacerle la reverencia. El ogro lo recibió en la forma más cortés que puede hacerlo un ogro y lo invitó a descansar.-Me han asegurado, dijo el gato, que vos tenias el don de convertiros en cualquier clase de animal, que podíais, por ejemplo, transformaros en león, en elefante.-Es cierto, respondió el ogro con brusquedad, y para demostrarlo, veréis cómo me convierto en león.El gato se asustó tanto al ver a un león delante de él que en un santiamén se trepó a las canaletas, no sin pena ni riesgo a causa de las botas que nada servían para andar por las tejas.Algún rato después, viendo que el ogro había recuperado su forma primitiva, el gato bajó y confesó que había tenido mucho miedo.-Además me han asegurado, dijo el gato, pero no puedo creerlo, que vos también tenéis el poder de adquirir la forma del más pequeño animalillo; por ejemplo, que podéis convertiros en un ratón, en una rata; os confieso que eso me parece imposible.-¿Imposible?, repuso el ogro, ya veréis; y al mismo tiempo se transformó en una rata que se puso a correr por el piso.Apenas la vio, el gato se echó encima de ella y se la comió.Entretanto, el rey que al pasar vio el hermoso castillo del ogro, quiso entrar. El gato, al oír el ruido del carruaje que atravesaba el puente levadizo, corrió adelante y le dijo al rey:-Vuestra Majestad sea bienvenida al castillo del señor marquésde Carabás.-¡Cómo, señor marqués, exclamó el rey, este castillo también os pertenece! Nada hay más bello que este patio y todos estos edificios que lo rodean; veamos el interior, por favor.El marqués ofreció la mano a la joven princesa y, siguiendo al rey que iba primero, entraron a una gran sala donde encontraron una magnífica colación que el ogro había mandado preparar para sus amigos que vendrían a verlo ese mismo día, los cuales no se habían atrevido a entrar, sabiendo que el rey estaba allí.El rey, encantado con las buenas cualidades del señor marquésde Carabás, al igual que su hija, que ya estaba loca de amor, viendo los valiosos bienes que poseía, le dijo, después de haber bebido cinco o seis copas:-Sólo dependerá de vos, señor marqués, que seáis mi yerno.El marqués, haciendo grandes reverencias, aceptó el honor que le hacia el rey; y ese mismo día se casó con la princesa. El gato se convirtió en gran señor, y ya no corrió tras las ratas sino para divertirse.MORALEJA En principio parece ventajosocontar con un legado sustanciosorecibido en heredad por sucesión; más los jóvenes, en definitivaobtienen del talento y la inventivamás provecho que de la posición.OTRA MORALEJA Si puede el hijo de un molineroen una princesa suscitar sentimientos tan vecinos a la adoración, es porque el vestir con esmero, ser joven, atrayente y atento no son ajenos a la seducción.LAS HADASCHARLES PERRAULTÉrase una viuda que tenía dos hijas; la mayor se le parecía tanto en el carácter y en el físico, que quien veía a la hija, le parecía ver a la madre. Ambas eran tan desagradables y orgullosas que no se podía vivir con ellas. La menor, verdadero retrato de su padre por su dulzura y suavidad, era además de una extrema belleza. Como por naturaleza amamos a quien se nos parece, esta madre tenía locura por su hija mayor y a la vez sentía una aversión atroz por la menor. La hacía comer en la cocina y trabajar sin cesar.Entre otras cosas, esta pobre niña tenía que ir dos veces al día a buscar agua a una media legua de la casa, y volver con una enorme jarra llena.Un día que estaba en la fuente, se le acercó una pobre mujer rogándole que le diese de beber.—Como no, mi buena señora, dijo la hermosa niña.Y enjuagando de inmediato su jarra, sacó agua del mejor lugar de la fuente y se la ofreció, sosteniendo siempre la jarra para que bebiera más cómodamente. La buena mujer, después de beber, le dijo:—Eres tan bella, tan buena y, tan amable, que no puedo dejar de hacerte un don (pues era un hada que había tomado la forma de una pobre aldeana para ver hasta donde llegaría la gentileza de la joven). Te concedo el don, prosiguió el hada, de que por cada palabra que pronuncies saldrá de tu boca una flor o una piedra preciosa.Cuando la hermosa joven llegó a casa, su madre la reprendió por regresar tan tarde de la fuente.—Perdón, madre mía, dijo la pobre muchacha, por haberme demorado; y al decir estas palabras, le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos grandes diamantes.—¡Qué estoy viendo!, dijo su madre, llena de asombro; ¡parece que de la boca le salen perlas y diamantes! ¿Cómo es eso, hija mía?Era la primera vez que le decía hija.La pobre niña le contó ingenuamente todo lo que le había pasado, no sin botar una infinidad de diamantes.—Verdaderamente, dijo la madre, tengo que mandar a mi hija; mirad, Fanchon, mirad lo que sale de la boca de vuestra hermana cuando habla; ¿no os gustaría tener un don semejante? Bastará con que vayáis a buscar agua a la fuente, y cuando una pobre mujer os pida de beber, ofrecerle muy gentilmente.—¡No faltaba más! respondió groseramente la joven, ¡ir a la fuente!—Deseo que vayáis, repuso la madre, ¡y de inmediato!Ella fue, pero siempre refunfuñando. Tomó el más hermoso jarro de plata de la casa. No hizo más que llegar a la fuente y vio salir del bosque a una dama magníficamente ataviada que vino a pedirle de beber: era la misma hada que se había aparecido a su hermana, pero que se presentaba bajo el aspecto y con las ropas de una princesa, para ver hasta dónde llegaba la maldad de esta niña.—¿Habré venido acaso, le dijo esta grosera mal criada, para daros de beber? ¡justamente, he traído un jarro de plata nada más que para dar de beber a su señoría! De acuerdo, bebed directamente, si queréis.—No sois nada amable, repuso el hada, sin irritarse; ¡está bien! ya que sois tan poco atenta, os otorgo el don de que a cada palabra que pronunciéis, os salga de la boca una serpiente o un sapo.La madre no hizo más que divisarla y le gritó:—¡Y bien, hija mía!—¡Y bien, madre mía! respondió la malvada echando dos víboras y dos sapos.—¡Cielos!, exclamó la madre, ¿qué estoy viendo? ¡Su hermana tiene la culpa, me las pagará! y corrió a pegarle.La pobre niña arrancó y fue a refugiarse en el bosque cercano. El hijo del rey, que regresaba de la caza, la encontró y viéndola tan hermosa le preguntó qué hacía allí sola y por qué lloraba.—¡Ay!, señor, es mi madre que me ha echado de la casa.El hijo del rey, que vio salir de su boca cinco o seis perlas y otros tantos diamantes, le rogó que le dijera de dónde le venía aquello. Ella le contó toda su aventura.El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando que semejante don valía más que todo lo que se pudiera ofrecer al otro en matrimonio, la llevó con él al palacio de su padre, donde se casaron.En cuanto a la hermana, se fue haciendo tan odiable, que su propia madre la echó de la casa; y la infeliz, después de haber ido de una parte a otra sin que nadie quisiera recibirla, se fue a morir al fondo del bosque.MORALEJA Las riquezas, las joyas, los diamantes son del ánimo influjos favorables, Sin embargo los discursos agradables son más fuertes aun, más gravitantes. OTRA MORALEJA La honradez cuesta cuidados, exige esfuerzo y mucho afán que en el momento menos pensado su recompensa recibirán.GRACIELA MontesSanchodo CuradorAunque parezca mentira, hasta el odo más pintado se lastima a veces o se enferma. Así que en el Fondo del Jardín, en el Terreno de Enfrente (y en cualquier otro oderío como la gente), además de odos carpinteros y odos pintores, de odos mecánicos, de musicodos, de odos viajeros y de inventodos tímidos, hay algunos doctodos que se ocupan de curar.Por ejemplo: un odo aventurero que llega de su viaje con moretones y raspones se va enseguida a la latita de azafrán del doctodo Dos, que le pone vendas y le hace sana sana.En cambio, los odos con dolor de panza de tanto comer trébol y ligustrina se van corriendo a ver al doctodo Tres para que les haga un té de margarita.Pero cuando un odo está violeta o verde limón lo mejor que puede hacer es ir cuanto antes a la casa de Sanchodo Curador.Como bien se sabe, cuando a un odo le viene la tristeza primero pone cara de triste, después llora hojitas y termina por ponerse verde limón. En cambio los odos asustados primero ponen cara de asustados, después dicen LU y después se ponen violeta violeta. Y el único que sabía qué hacer con un odo violeta o verde limón era Sanchodo Curador.Primero se acomodaba bien los anteojos (que, como los odos tienen poca nariz, siempre se les andaban cayendo), después miraba bien bien, le hacía un mimo en el flequillo al enfermo y preguntaba: —¿Y usted por qué anta tan tristón, amigo?O si no:—¿Qué le pasa que se lo ve tan asustado, compañero?Y ahí nomás el odo empezaba a perder verde limón o a perder violeta y se le iba pasando la tristeza y el susto mientras contaba y contaba. Después, un caldito de helecho y a casa. Así siempre.Pero un día Sanchodo Curador tuvo que vérselas con un caso muy difícil. Estaba tomándose unos mates con Teodo, en la puerta de la lata, cuando de pronto la ve a Odana, que venía corriendo a todo lo que le daban los zapatos y gritando:—¡Don Sanchodo, don Sanchodo! ¡Si usted viera!—¿Qué pasa, Odana? —preguntó Sanchodo Curador bajándose del trébol.—Odosio está metido debajo de una piedra, más violeta que no sé qué, y no dice nada, nada más que LU LU LU todo el tiempo. Me parece que es grave, don Sanchodo.Cuando llegaron a la piedra ya estaban reunidos el grillo Gardelito, Nicolodo, la Mariposa del Jazmín, tres vaquitas de San Antonio que venían de hacer las compras y cuatro odos chicos que estaban jugando al fútbol en la canchita del malvón.Claro que todos se hicieron a un lado cuando lo vieron venir a Sanchodo Curador. Al fin de cuentas era el único que sabía algo de odos asustados.Sanchodo se acomodó los anteojos, miró lo mejor que pudo el pedacito de Odosio que se veía debajo de la piedra y dijo, como siempre:—¿Qué le pasa que se lo ve tan asustado, compañero?Pero Odosio no estaba para contestar preguntas. Lo único que se oyó fueron tres LUS y dos suspiros.—Lo habrá asustado algún sapo —sugirió Gardelito.—O un grillo burlón —le retrucó Humberto, el sapo.—O un gusano con careta.Sanchodo Curador se acariciaba las orejas porque estaba pensando con mucha fuerza.—Hay que averiguar —dijo por fin—. Y para averiguar hay que ir. Y de ir, mejor que vayamos todos, así no nos asustamos.Entonces Renato, el gusano, se metió debajo de la piedra y le preguntó a Odosio dónde se había asustado y Odosio dijo LU LU LU LU LU, como cinco veces, y señaló hacia el Patio.Ese mismo día se pusieron en marcha nueve odos, dos grillos, tres vaquitas de San Antonio y cuatro gusanos. Por suerte el sapo Humberto también iba, haciendo de colectivo, así que tanto no tardaron.Cuando llegaron a la Frontera de los Rosales, Sanchodo Curador les dijo a todos que se bajaran de Humberto y que siguieran a pie, despacito y agarrados de la mano, para no ponerse violetas. Y despacito despacito, a pasito de odo, a salto de grillo y a panzada de gusano, llegaron hasta la primera baldosa. Allí empezaba el Desierto del Patio.De pronto todos los odos gritaron LU y los grillos y los gusanos y las vaquitas de San Antonio y el sapo Humberto, que no sabían gritar LU, dijeron ¡Oia! Porque ahí no más, tomando sol como si tal cosa, estaba el gato Pato con todos sus bigotes.Violeta lo que se dice violeta no se pusieron, pero un poco lila sí. Y no es que el gato Pato fuese un gato demasiado grande, pero hay que tener en cuenta que los odos son tirando a muy chicos.Sanchodo Curador se dio cuenta de que tenía que pasar al frente, y se adelantó una baldosa roja. Y después otra blanca. Y después otra roja. Y cuando estaba casi casi al lado de los bigotes, el dueño de los bigotes abrió un ojo verde. A Sanchodo le pareció el portón de un garage. Y justo cuando estaba por ponerse violeta violeta el portón volvió a cerrarse. Sanchodo se acomodó los anteojos, se peinó el flequillo y dijo:—Este gato no es para asustar a nadie.Y mientras volvián al Fondo, montados en Humberto, pensaba que un día de ésos iba a volver al Desierto del Patio, para preguntarle al gato qué se opinaba por allí del caldo de helecho tibio.

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